Tadej Pogacar vio truncado su objetivo de lograr pleno de etapas en el
Tour de Romandía en su tercera etapa, cuando
Dorian Godon se impuso en un sprint reducido tras una larga jornada.
Después vencer en las dos primeras jornadas en línea, el líder de la prueba volvió a estar en la terna en Orbe, donde cruzó cuarto después de disputar el lanzamiento, pero esta vez tuvo que ceder ante el explosivo remate del corredor de INEOS Grenadiers.
Pogacar, satisfecho pese a la derrota al sprint
Tras la etapa, en conversación con Cycling Pro Net, Pogacar dejó claro que buscar un tercer triunfo consecutivo no era la prioridad. “Lo mantuvimos bajo control hasta la subida. Queríamos regular en la ascensión. Pero un equipo tenía otras ideas, lo cual también nos venía bien para ir a tope en el puerto”, dijo, en referencia al ritmo impuesto por Red Bull - BORA - hansgrohe en el Col du Mollendruz.
Ese movimiento redefinió la carrera, redujo el grupo y aseguró que la escapada temprana fuese cazada en los kilómetros finales. “Al final la fuga fue atrapada, con una persecución realmente buena y también una fuga fuerte. Así que sí, fue un buen día para nosotros”, añadió Pogacar, subrayando el control del UAE Team Emirates - XRG durante la etapa.
Con pruebas más exigentes aún por delante, ahorrar fuerzas también formaba parte del plan. “Tenemos dos etapas bastante duras por venir, así que se trataba de guardar piernas para mañana y pasado.”
“Cuando arranca, se va” - El sprint de Godon, decisivo
Aun así, cuando el grupo se reagrupó dentro de los últimos kilómetros, Pogacar se mantuvo delante y pudo disputar la llegada.
En esta ocasión, sin embargo, la diferencia llegó en la aceleración final. “Cuando arranca con un desarrollo largo, se va”, dijo Pogacar sobre el sprint de Godon, reconociendo la naturaleza decisiva del ataque del francés. “No fue como ayer. Esperó al final y era una llegada más rápida, así que pudo marcar una gran diferencia respecto a mí. Aun así hice un sprint bastante sólido, así que sí, fue un buen final.”
El contraste con el sprint cuesta arriba del día anterior fue claro, con el tramo final más llano hacia Orbe favoreciendo a un velocista más clásico.
El foco pasa a la victoria absoluta
Aunque la victoria de etapa se escapó, la perspectiva general sigue claramente del lado de Pogacar. El líder del UAE Team Emirates - XRG continúa al frente de la clasificación general y ha mostrado control total en distintos escenarios de carrera, desde ataques en subida hasta llegadas al sprint.
Con las etapas de montaña decisivas aún por delante, el énfasis pasa ahora a defender el maillot amarillo antes que a cazar triunfos parciales. “Primero, mantener el maillot, y luego veremos si podemos ganar la etapa. Si no, no es el fin del mundo”, dijo Pogacar al ser preguntado por la etapa reina que se avecina.
Tras dos triunfos y un casi, el mensaje fue claro. El pleno ya no es posible, pero el gran objetivo sigue plenamente al alcance.