El ciclismo regresa a Galicia con una de las citas más esperadas del calendario, y lo hace con una jornada inaugural que promete espectáculo desde el primer kilómetro. La primera etapa de
O Gran Camiño 2026 será una contrarreloj individual de 15 kilómetros por las calles de A Coruña, un terreno que, a priori, se adapta a la perfección a las características de
Iván Romeo.
El corredor del
Movistar Team llega a la cita con ambición y responsabilidad, consciente de que correr “en casa” siempre supone un plus de motivación, pero también de exigencia. Así lo dejó claro en la rueda de prensa previa a la prueba, donde no escondió sus objetivos ni los del equipo.
“Las expectativas son altas corriendo en casa. Siempre es así. Venimos con un equipo fuerte para disputar etapas con
Carlos Canal y la general conmigo. La crono de Coruña es otro de los objetivos”, afirmó Romeo, señalando claramente la doble baza del conjunto telefónico para la carrera.
La jornada inaugural no será una más. Se trata de una contrarreloj técnica, urbana y explosiva, donde cada segundo contará de cara a la clasificación general. Romeo lo sabe y asume la importancia del momento: “Es un día clave. Es muy complicado ganar cronos con gente como Remco, Tarling, y es una buena oportunidad. Me gusta tener estas opciones; son días que puedes picar tiempo para la general e intentar ganar”.
Iván Romeo, ganador de la Vuelta a Andalucía 2026
Con rivales de primer nivel en la salida, la batalla contra el crono en A Coruña se presenta exigente, pero también como una gran oportunidad para marcar diferencias desde el inicio. Para
Iván Romeo, el desafío está servido en un escenario que, sobre el papel, le favorece. Ahora, solo queda trasladar las sensaciones a la carretera y confirmar que las altas expectativas pueden convertirse en un golpe de autoridad desde el primer día.
El año de Iván Romeo
El inicio de 2026 de Iván Romeo ha sido, sencillamente, uno de los más sólidos y prometedores del pelotón. Su gran golpe llegó en la Vuelta a Andalucía Ruta Ciclista Del Sol 2026, donde no solo se llevó la clasificación general, sino que además dominó la montaña y terminó cuarto en la clasificación por puntos, mostrando una versatilidad impresionante. Su victoria en la etapa 2 y la consistencia en el resto de jornadas le permitieron imponerse con autoridad, confirmando que no es solo un especialista, sino un corredor completo capaz de rendir en distintos terrenos.
Más allá de Andalucía, Romeo ya había dejado señales claras de su nivel en pruebas como la Volta a la Comunitat Valenciana 2026, donde terminó 11º en la general y destacó en la contrarreloj, y en clásicas como la Clásica Jaén 2026 y el Trofeo Ses Salines 2026, donde rozó el podio. Incluso en una carrera WorldTour exigente como la París-Niza 2026 dejó destellos, especialmente con su equipo en la contrarreloj por equipos. En conjunto, su arranque de temporada refleja una progresión clara y lo posiciona como una de las grandes revelaciones del ciclismo en 2026.