La tercera etapa de la
Itzulia Basque Country 2026 dejó un balance duro para el UAE Team Emirates, que vio cómo Isaac del Toro tenía que abandonar la carrera tras una caída. En medio de ese golpe, el equipo encontró un motivo para el optimismo en la sobresaliente actuación de
Igor Arrieta, protagonista absoluto de la jornada y segundo en meta tras un exigente duelo con Axel Laurance.
Arrieta fue uno de los grandes animadores del día desde la fuga inicial, y su ambición le llevó a filtrarse en el corte bueno que acabaría jugándose la victoria.
Ya en el tramo decisivo, se quedó mano a mano con Laurance, en una situación límite tanto física como tácticamente, en la que incluso dio la sensación por momentos de intentar jugar con los tiempos para sorprender a su rival.
Sobre ese intenso pulso final, el propio corredor explicó que todo fue fruto de la dureza acumulada y de la exigencia del esfuerzo, reconociendo que fue “una pelea increíble contra Axel” y que en esos instantes finales todo pasaba por lo que sentía sobre la bicicleta. En ese sentido, relató que fue “un día realmente duro” y que tenía muy presente que su compañero de escapada era “muy, muy, muy favorito para la etapa de hoy”, por lo que su planteamiento fue darlo todo desde lejos, metiéndose en la fuga y exprimiéndose hasta el límite.
Consciente de que el desenlace al sprint no le favorecía, Arrieta optó por una estrategia valiente, tratando de endurecer la carrera en cada relevo. Él mismo explicó que intentó pasar “todo lo posible”, sabiendo que Laurance era más rápido en la llegada, asumiendo la situación con naturalidad al señalar que “es lo que hay” y subrayando que había hecho todo lo que estaba en su mano antes de felicitar a su rival por la victoria.
Axel Laurance se hizo con el triunfo por delante de Igor Arrieta
El final no daba margen para más
En cuanto a la táctica concreta para intentar deshacerse de él,
Arrieta dejó claro que no había demasiado margen para inventar, y que la clave estaba en mantener la presión constante. Según relató, cuando ambos rodaban juntos la única opción era “seguir empujando lo más fuerte posible” y, ya pensando en el final, intentar guardar toda la energía posible para tener alguna opción en el sprint, explicando que trató de “guardar lo máximo que pudo para intentar ganar el sprint”.