La etapa 18 de la
Vuelta a España 2026 estaba marcada en rojo en el calendario de
Movistar Team. La contrarreloj individual de 32,5 kilómetros podía cambiar por completo la clasificación general y el objetivo del conjunto telefónico estaba muy claro: conseguir que
Enric Mas mantuviese el maillot rojo. El balear afrontaba una de las jornadas más complicadas de toda la carrera por una razón evidente: la lucha contra el reloj nunca ha sido su especialidad, mientras que enfrente tenía a un Primož Roglič que sí ha convertido históricamente esta disciplina en una de sus grandes armas.
El esloveno partía a 2:10 de Enric Mas, mientras que Felix Gall se encontraba a 2:06. Por tanto, la amenaza era enorme. Al mismo tiempo,
Movistar contaba con varias cartas para intentar buscar un buen resultado en la propia etapa, especialmente con
Iván Romeo,
Pablo Castrillo y Raúl García Pierna, tres corredores con capacidad para ofrecer una buena actuación contra el reloj.
Sin embargo, la jornada terminó teniendo un enfoque diferente y el gran protagonista acabaría siendo, precisamente, el hombre que tenía más que perder.
El primero de los corredores de Movistar Team en afrontar la contrarreloj fue Orluis Aular. El venezolano marcó un tiempo alejado de las mejores referencias provisionales, algo que entraba dentro de lo esperado.
La contrarreloj nunca ha sido la especialidad de Aular y, en una jornada diseñada para los especialistas, resultaba complicado imaginarle peleando por los primeros puestos. Su función dentro del equipo era otra y su resultado no cambió el planteamiento de Movistar para una jornada en la que toda la atención estaba puesta en Enric Mas.
Enric Mas, en la contrarreloj decisiva de la Vuelta a España.
Después llegaría el turno de Pablo Castrillo. El aragonés tampoco consiguió situarse entre los mejores tiempos de la jornada y terminó a 52 segundos de la referencia provisional de Callum Thornley, que en ese momento marcaba el mejor registro.
Castrillo, por tanto, tampoco pudo entrar en la lucha por los puestos delanteros. Y empezaba a quedar claro que Movistar Team no estaba planteando necesariamente esta contrarreloj como una batalla individual por la victoria.
Romeo no encuentra su mejor versión y decide no arriesgar
La siguiente gran esperanza del equipo era Iván Romeo, uno de los corredores que por características podía aspirar a un resultado importante en una contrarreloj de este tipo. Sin embargo, el español tampoco encontró su mejor versión.
Romeo terminó cruzando la línea de meta a 5:10 de Callum Thornley, un resultado condicionado además por un problema mecánico con su bicicleta. Ante esa situación, y viendo que la posibilidad de luchar por la victoria de etapa se había complicado, el corredor de Movistar decidió levantar el pie.
La decisión tenía sentido dentro del objetivo principal del equipo.
Con Enric Mas jugándose el liderato y tres etapas todavía por delante después de la contrarreloj, gastar energía innecesariamente no aportaba demasiado. Romeo podía ser mucho más útil para el balear durante las jornadas finales de la Vuelta que tratando de recuperar una posición en una etapa que ya se había escapado.
De esta manera, su contrarreloj terminó pareciendo más una jornada de reconocimiento y ahorro de fuerzas que una apuesta real por la victoria.
Raúl García Pierna tampoco arriesga
Con Aular, Castrillo y Romeo fuera de la pelea por los primeros puestos, todavía quedaba una carta especialmente interesante: Raúl García Pierna.
El corredor de Movistar es un gran especialista contra el reloj y cuenta incluso con victorias en esta disciplina. Sobre el papel, era probablemente la última posibilidad del equipo de conseguir un resultado destacado en la etapa. Sin embargo, Pierna siguió un camino similar al de Romeo.
El madrileño terminó con un tiempo de 40:19, lejos de las primeras posiciones. Todo apuntaba a que Movistar Team había tomado una decisión colectiva: no comprometer recursos pensando en la clasificación de la etapa y reservar las piernas para el verdadero objetivo de la jornada. Y ese objetivo tenía nombre y apellidos: Enric Mas.
Cuando llegó el turno del líder, la tensión era máxima. Enric Mas tenía que defender una ventaja de 2:10 sobre Roglič y 2:06 sobre Gall. No era una situación cómoda para un corredor que, además, se enfrentaba a una de las disciplinas en las que históricamente más ha sufrido.
Y el primer parcial no invitaba precisamente al optimismo. En el primer punto de referencia, Enric Mas cedió 22 segundos respecto a Primož Roglič. Los problemas parecían evidentes y el esloveno comenzaba a recortar una diferencia que, antes de la salida, parecía enorme pero que podía desaparecer rápidamente en 32,5 kilómetros. Sin embargo, el balear reaccionó.
En el segundo parcial, la situación ya era considerablemente mejor. La diferencia con Roglič había aumentado hasta una pérdida total de 36 segundos, es decir, solamente 14 segundos más respecto al primer punto de control.
Enric estaba consiguiendo frenar la sangría. Y todavía quedaba lo más importante: la meta. El líder de la Vuelta no solamente mantuvo el control durante el tramo final, sino que consiguió terminar perdiendo 33 segundos respecto a Roglič, incluso un segundo menos que la diferencia registrada en el segundo parcial. Era exactamente lo que necesitaba Movistar Team.
Roglič había recortado tiempo, pero no ni mucho menos todo lo que podía esperarse de un corredor de sus características y de una jornada que, sobre el papel, parecía especialmente favorable para el esloveno.
Enric Mas vence a sus demonios contra el reloj
El resultado final fue mucho más importante que cualquier posición concreta en la clasificación de la etapa.
Enric Mas había conseguido superar una de sus grandes dificultades históricas y mantener una ventaja muy importante en la clasificación general. El balear cedió 33 segundos ante Roglič, pero eso significaba que conservaba 1:37 de margen sobre el esloveno cuando solamente quedaban tres etapas para llegar a Madrid.
Además, Felix Gall salió todavía peor parado de la contrarreloj. El austríaco perdió mucho tiempo y terminó situándose a 3:01 del maillot rojo, alejándose todavía más de la pelea por la victoria final. Movistar Team podía respirar.
La actuación de Movistar Team en esta contrarreloj no se puede medir por los resultados individuales de sus corredores en la clasificación de la etapa. Ninguno de los nombres llamados a luchar por el triunfo consiguió situarse entre los mejores, pero eso no significa que el equipo fracasara. Al contrario.
El conjunto telefónico tenía un objetivo muy concreto y lo consiguió. Romeo tuvo un problema mecánico, decidió no gastar más de lo necesario y guardó fuerzas. Pierna, pese a ser uno de los mejores especialistas del equipo, tampoco realizó una crono destinada a luchar por la victoria. Castrillo y Aular cumplieron dentro de sus posibilidades.
Todo quedó supeditado a Enric Mas. Y el balear respondió. Después de una Vuelta en la que Movistar Team ha demostrado una fortaleza colectiva extraordinaria, el equipo afronta ahora las tres últimas etapas con su líder todavía vestido de rojo y con 1:37 sobre Roglič y 3:01 sobre Gall.
La contrarreloj que podía convertirse en una pesadilla terminó siendo otra demostración de resistencia de Enric Mas. No ganó la etapa ni necesitaba hacerlo. Tenía que defender el liderato y lo consiguió ante uno de los mejores especialistas del mundo.
Enric Mas venció a sus demonios contra el reloj. Y Movistar Team vuelve a salir de una jornada decisiva con el maillot rojo en casa. Chapó por el balear.
Clasificación general tras la contrarreloj
| Posición | Corredor | Situación tras la etapa 18 |
| 1 | Enric Mas | Maillot rojo |
| 2 | Primož Roglič | +1:37 |
| 3 | Felix Gall | +3:01 |