La planificación de plantilla de
Movistar Team para 2027 empieza poco a poco a tomar forma, y todo apunta a que la primera salida confirmada será la de
Davide Formolo.
El italiano termina contrato al final de esta temporada y desde hace semanas los rumores en torno al equipo telefónico coinciden en la misma dirección: no existe intención de renovarle.
Una decisión que, viendo el rendimiento del corredor italiano durante estos tres años, parece completamente lógica. Porque la realidad es que Davide Formolo se ha convertido en uno de los fichajes más decepcionantes de Movistar Team en muchísimo tiempo. Probablemente uno de los peores del siglo en relación entre expectativas, salario y resultados obtenidos.
Cuando el conjunto español anunció su incorporación para 2024, la operación generó bastante ilusión. Formolo llegaba procedente de
UAE Team Emirates XRG después de varias temporadas dejando actuaciones importantes en el calendario internacional. En su última campaña con el conjunto emiratí había conseguido victorias y resultados de prestigio, especialmente en carreras de una semana y clásicas montañosas. Además, mantenía la reputación de ser uno de los corredores más combativos y ofensivos del pelotón.
Movistar necesitaba precisamente eso. Un ciclista experimentado, capaz de rendir en vueltas de una semana, ayudar en montaña y, sobre todo, ganar carreras. La apuesta económica del equipo fue importante, porque Formolo aterrizó con un salario claramente elevado para los estándares habituales de la estructura telefónica.
El problema es que nunca llegó a funcionar.
En tres temporadas completas con Movistar Team, Davide Formolo no ha conseguido ni una sola victoria. Pero lo más preocupante no es únicamente eso, sino la ausencia casi total de resultados destacados. El italiano ha pasado completamente desapercibido durante la mayor parte de su etapa en el equipo español.
De hecho, su mejor resultado sigue siendo aquel 7º puesto en la Strade Bianche. Un resultado digno, sí, pero claramente insuficiente para un corredor que llegó como una de las incorporaciones estrella de la plantilla. Y además han pasado ya más de dos años desde aquella actuación en las carreteras de tierra de la Toscana.
Desde entonces, muy poco.
Un 2026 en Movistar Team muy pobre
Si había alguna mínima duda dentro de Movistar Team sobre la posibilidad de darle una última oportunidad en 2027, la temporada 2026 prácticamente ha terminado de despejar cualquier debate. El año del italiano está siendo sencillamente desastroso.
Todo comenzó ya de manera extraña incluso antes de arrancar la temporada. En diciembre de 2025 sufrió una de las lesiones más surrealistas que se recuerdan en el pelotón profesional. Un accidente doméstico provocó que una taza de té rota le causara un profundo corte en el dedo gordo del pie, retrasando completamente su preparación invernal y obligándole a modificar todo su calendario.
Eso provocó que Formolo no pudiera debutar hasta el mes de abril, en O Gran Camiño. Allí quedó claro desde el primer día que estaba muy lejos de una condición competitiva mínimamente aceptable. Su mejor resultado parcial fue un discreto 47º puesto de etapa, completamente fuera de cualquier protagonismo.
Aun así, Movistar Team decidió mantener su confianza en él para las clásicas de las Ardenas. Una decisión difícil de entender viendo el rendimiento que había mostrado hasta entonces. Formolo participó tanto en la Flecha Valona como en la Lieja-Bastoña-Lieja, dos de las carreras más prestigiosas de todo el calendario mundial.
El resultado fue demoledor: abandono en ambas pruebas.
Davide Formolo, ciclista de Movistar Team.
Después llegó el Tour de Romandía, una carrera que en teoría podía adaptarse mejor a sus condiciones. Pero el guion volvió a repetirse exactamente igual. Sin protagonismo, sin presencia en fugas importantes y sin resultados. Su mejor posición de etapa fue un pobre 54º puesto.
Y el cierre a esta etapa de la temporada ha sido todavía más duro. Formolo formó parte del bloque de Movistar Team tanto en la Classique Dunkerque como en los 4 Días de Dunkerque. En la primera abandonó directamente la carrera. En la segunda hizo exactamente lo mismo durante la tercera etapa.
Lo más llamativo es que, sin él,
Movistar terminó firmando una actuación sobresaliente en Francia. El equipo telefónico ganó la clasificación por equipos, consiguió una victoria de etapa gracias a Natnael Tesfatsion y además celebró el segundo puesto del eritreo en la clasificación general. Todo ello mientras otros corredores como Carlos Canal o Jon Barrenetxea también aportaban puntos UCI importantes.
Eso resume bastante bien la situación actual de Davide Formolo dentro del equipo: un corredor completamente secundario, sin impacto deportivo y cuya ausencia ya ni siquiera modifica el rendimiento colectivo de la estructura.
Y ahí aparece el gran problema de fondo: el salario.
Movistar Team no puede permitirse mantener una ficha elevada para un ciclista que únicamente ejerce como rodador o gregario de transición. Mucho menos en el contexto actual del ciclismo, donde cada plaza de la plantilla debe estar enfocada a sumar resultados, puntos UCI o desarrollo de jóvenes talentos.
La estructura telefónica necesita optimizar recursos de cara al futuro. Especialmente con renovaciones importantes pendientes y con la necesidad de rejuvenecer parte de la plantilla. Mantener a Formolo no tendría demasiado sentido ni desde el punto de vista deportivo ni desde el económico.
Además, el italiano tampoco parece ofrecer ya demasiadas garantías de reacción. A sus 33 años, y después de tres temporadas prácticamente vacías de resultados, cuesta imaginar un cambio radical de rendimiento en 2027. Mucho más cuando físicamente parece cada vez más lejos del nivel que mostró en UAE Team Emirates XRG.
Por eso, salvo giro completamente inesperado, su salida parece totalmente decidida. Davide Formolo apunta a convertirse en la primera baja confirmada de Movistar Team para la próxima temporada, únicamente por detrás de la retirada ya anunciada de Nairo Quintana.