La participación española en este
Giro de Italia fue protagonista desde la Grande Partenza búlgara, demostrando una inmensa combatividad pese a las numerosos accidentes en carrera.
Sobre un exigente escenario, la figura de
Diego Pablo Sevilla rodó con valentía para el equipo Polti VisitMalta. Formación, que el año pasado rescató a un patrocinador histórico de la década de los noventa, y mantiene un profundo arraigo con nuestro país a través de uno de sus directores generales, Alberto Contador.
Sevilla conquistó la preciada "maglia azzurra" que le distinguó como líder de la clasificación de la Montaña. El madileño no ha cesado en sus intentos de ir en fuga, participando prácticamente en todas las escapadas.
Esta clasificación era un objetivo que tenía en mente antes de tomar la salida, un logro que mantuvo hasta la sexta etapa, justo cuando el favorito Jonas Vingegaard arrasó con todos en las temibles rampas del Blockhaus.
A pesar de conocer la inmensa dificultad del reto, el español deseaba llevar este sueño lo más lejos posible, sabiendo perfectamente que la competencia sería feroz dado el cartel de nombres que, una vez pierdan sus opciones en la clasificación general, buscarán en la montaña la forma de subir al podio final de Roma.
Aunque visto el rendimiento del danés de Visma, el gran premio de la montaña estará muy cotizado. Vingegaard no escatimó en ataques en los desenlaces montañosos.
Tras su brillante actuación, el ciclista de San Martín de la Vega se mostró valiente: "Sé que para mantener el azul hasta el final hay que ser más escalador de lo que soy, pero estamos aquí para atacar y lo haremos siempre que podamos".
Su innegable entrega le llevó a liderar las más altas cumbres gracias a las bonificaciones obtenidas en las metas volantes del Giro de Italia 2026 y a hacer protagonista a un Polti VisitMalta que sigue animando a los aficionados.