Dylan Groenewegen mantiene la calma ante el mal Giro de sus Rockets: “Nos queda una semana más”

Ciclismo
lunes, 25 mayo 2026 en 10:00
Dylan Groenewegen, en la temporada 2026 con los Rockets.
La etapa 15 del Giro de Italia 2026 dejó una sensación amarga en el equipo Unibet Rose Rockets y especialmente en Dylan Groenewegen. El conjunto neerlandés fue uno de los más activos durante toda la persecución sobre la escapada, pero el esfuerzo colectivo no bastó para evitar que el triunfo terminara en manos de los fugados.
Groenewegen cruzó la meta en sexta posición después de un sprint reducido y condicionado por el enorme desgaste acumulado durante una jornada de velocidad extrema. El neerlandés reconoció que el desenlace estuvo lejos de lo que el equipo había imaginado al comienzo del día.
“No es lo que esperábamos”, vino a admitir en Cycling Pro Net. La intención era clara desde el inicio: controlar la etapa y pelear por la victoria al sprint. Pero la fuga encabezada por corredores muy potentes terminó resistiendo hasta el final.
“No me equivoqué; la escapada iba al frente”, explicó Groenewegen, que también reconoció que quizá lanzó su sprint “un poco pronto”. Aun así, dejó claro que el agotamiento era absoluto entre todos los hombres rápidos del pelotón. “Creo que todos estaban al máximo”, resumió.

Una persecución sin recompensa

La gran pregunta del día en Milán fue cómo una escapada consiguió sobrevivir en una etapa completamente llana y diseñada aparentemente para los velocistas. Groenewegen explicó que el trabajo de los equipos de sprint fue constante, pero que simplemente no alcanzó para cerrar la diferencia.
“Lo intentamos, pero no lo conseguimos”, afirmó. “Se quedó corta”.
Unibet Rose Rockets asumió gran parte de la responsabilidad durante la persecución y vació prácticamente a todos sus corredores tratando de reducir la ventaja de los fugados.
“Pusimos a todo el equipo al frente”, explicó el neerlandés. También destacó el esfuerzo de otros bloques importantes del pelotón. “Creo que muchos equipos lo hicieron también: Lidl-Trek, Soudal Quick-Step…”.
Sin embargo, el problema fue que la escapada nunca perdió velocidad. “La fuga era demasiado fuerte”, admitió Groenewegen.
La explicación del neerlandés fue más allá de la táctica pura y se centró también en el desgaste acumulado tras dos semanas de gran vuelta. El Giro empieza a pasar factura incluso a los especialistas más potentes del pelotón.
“Todo el mundo estaba sin fuerzas”, señaló. “Los motores están cansados a estas alturas”.

El desgaste de la tercera semana empieza antes de tiempo

Groenewegen describió una etapa especialmente exigente por la combinación de varios factores: el calor, la velocidad altísima y la dureza del circuito urbano en Milán.
“También hacía bastante calor”, explicó. A eso se añadía el desgaste acumulado de las jornadas anteriores y la tensión constante de las vueltas finales dentro de la ciudad.
“Las vueltas locales lo hacen bastante duro y los últimos días lo hacen aún más difícil”, comentó.
La etapa se convirtió así en una prueba de resistencia más cercana a una clásica explosiva que a un sprint tradicional de gran vuelta. El neerlandés dejó claro que, pese al fracaso del objetivo principal, no tiene reproches hacia el trabajo realizado por su equipo.
“Hoy hicimos todo lo que pudimos”, afirmó. “Eso fue lo máximo”.
Dylan Groenewegen en el Giro de Italia 2026.
Dylan Groenewegen en el Giro de Italia 2026.

Una visión distinta sobre la polémica del circuito

Uno de los grandes temas del día fue la polémica generada por el circuito final de Milán. Varios corredores criticaron el estado del asfalto, los adoquines, las vías del tranvía y la peligrosidad del trazado, hasta el punto de que la organización decidió neutralizar los tiempos para la clasificación general antes de la última vuelta.
Sin embargo, Groenewegen se desmarcó completamente de esas críticas y ofreció una visión mucho más positiva del recorrido.
“Para mí fue precioso”, aseguró cuando le preguntaron si había sentido peligro durante las vueltas finales.
Lejos de compartir la preocupación expresada por otros corredores, el velocista neerlandés explicó que disfruta especialmente de este tipo de finales urbanos.
“Me encantan las vueltas locales”, dijo. “Son preciosas con el público”.
También valoró el ambiente generado por los aficionados en las calles de Milán y el hecho de haber disputado la etapa bajo buenas condiciones meteorológicas.
“Por suerte tuvimos buen tiempo”, añadió. “No tengo nada de qué quejarme”.
Sus palabras contrastaron claramente con las declaraciones de otros corredores del pelotón, que habían pedido cambios inmediatos en el desarrollo de la etapa debido al riesgo que percibían en el circuito.

Roma aparece ya en el horizonte

Tras perder otra oportunidad de victoria al sprint, Groenewegen empieza a mirar inevitablemente hacia Roma como una de las últimas grandes opciones para los velocistas puros en este Giro.
Preguntado directamente sobre si la llegada final a la capital italiana representa la última bala para él y para Unibet Rose Rockets, el neerlandés prefirió ampliar el foco y recordar que el equipo todavía tiene otros objetivos abiertos.
“Nos queda una semana más”, señaló. “También tenemos a Wout Poels, tenemos a Lukas Kubis…”.
Sin embargo, cuando la conversación volvió específicamente a sus opciones personales en los sprints, Groenewegen sí admitió que Roma aparece como una posibilidad importante.
“Quizás Roma, sí, ya veremos”, respondió.
Lo hizo además con una tranquilidad llamativa, lejos de cualquier sensación de ansiedad por no haber conseguido todavía una victoria en este Giro. Cuando le preguntaron si sentía presión, su respuesta fue inmediata.
“No”, aseguró. “Ya la tuve antes en el Tour de Francia”.
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