La contrarreloj del
Giro de Italia dejó una lectura inesperada sobre
Jonas Vingegaard. Aunque el danés sigue siendo el gran favorito para conquistar la carrera, su rendimiento en la décima etapa abrió un pequeño espacio para la duda. Así lo interpretó
Alberto Contador en
La Montonera de Eurosport.
El exciclista madrileño fue directo al valorar la prestación del corredor del Visma. “No creo que estuviera al nivel que se podía esperar de Jonas, incluso sin estar bien”, aseguró.
Vingegaard no cedió una cantidad alarmante de tiempo, de hecho, le sacó a casi todos sus rivales, pero sí transmitió una imagen menos dominante de la habitual, algo especialmente significativo tratándose de un corredor acostumbrado a destrozar rivales en las cronos.
Contador descartó que pudiera tratarse de una estrategia conservadora pensando en el Tour de Francia. Durante el análisis, cuando se planteó la posibilidad de que el danés estuviera reservándose para su gran objetivo de julio, fue tajante: “No. En una contrarreloj como esta tenía que intentar sentenciar”.
Eso sí, el ex ciclista también introdujo un matiz importante al abrir la puerta a un posible condicionante físico no confirmado. Durante la retransmisión se comentó que varios equipos estaban afectados por procesos víricos dentro del pelotón y, aunque desde Visma no había ningún comunicado oficial al respecto, Contador no descartó del todo esa posibilidad.
Jonas Vingegaard en acción durante la contrarreloj individual de la etapa 10 del Giro d'Italia 2026
“Si Jonas estaba enfermo, no creo que lo fueran a decir públicamente”, deslizó, dejando entrever que podría haber algún factor oculto detrás de ese rendimiento menos dominante.
Sin afirmar que ese fuera el motivo, sí consideró evidente que el corredor no estaba al cien por cien. De hecho, una de las frases más relevantes de su intervención apuntó directamente al nivel competitivo del danés:
“Lo que está claro es que no estábamos viendo a un Vingegaard en su máximo estado de forma”. Una reflexión especialmente significativa porque llega de alguien que conoce perfectamente lo que supone afrontar el doble reto Giro-Tour y las dificultades que implica gestionar el esfuerzo entre dos grandes vueltas.
El reto Giro-Tour
Contador recordó precisamente su propia experiencia cuando intentó ese mismo desafío y explicó cómo el desgaste acumulado puede alterar completamente cualquier planificación previa. “Intentas optimizar todo y haces una estrategia pensando en cómo va a transcurrir la carrera, pero hay cosas que no dependen de ti”, explicó.
El madrileño rememoró cómo, en su caso, el enorme esfuerzo realizado durante el Giro terminó condicionando su rendimiento posterior. “No fui capaz de recuperar para el Tour”, admitió.
Ese precedente le sirvió para interpretar con prudencia la situación actual de Vingegaard. Desde el entorno del danés se había deslizado la idea de que todavía no estaba en plenitud y que su condición debía ir creciendo con el paso de las etapas. Una teoría que Contador también comentó, aunque mostrando ciertas reservas.
“Estaban hablando de que está al 80% pensando en ir a más. A mí nunca me ha gustado eso de los porcentajes porque es complicado calcularlo bien”, señaló.
Rivales para Vingegaard
El comentarista destacó especialmente el crecimiento de nombres como Thymen Arensman, que está mostrando una regularidad notable y empezaba a consolidarse como una amenaza real para el podio. “Que entren corredores nuevos y que den un poco de juego está bien, porque si no, a nivel espectador, se queda todo demasiado decidido”, apuntó. La sensación general tras la contrarreloj es clara: Vingegaard sigue mandando, pero deja una pequeña grieta en su armadura que abría la puerta a algo de incertidumbre.
Como resumió el propio Alberto Contador, esa actuación “abre alguna opción para que el Giro de Italia tuviera algo más de incertidumbre”.