La sexta y última etapa de la
Itzulia 2026 ofreció una mezcla convincente de táctica, meteorología adversa y actuaciones de ruptura, culminada con una victoria memorable del joven de 20 años Andrew August.
El estadounidense fue el más fuerte de un grupo delantero reducido tras una jornada exigente, mientras que
Paul Seixas aseguró la clasificación general con aplomo y sin dar sensación de pasar apuros.
Pese a sus 135 kilómetros, la etapa estuvo lejos de ser sencilla. El recorrido encadenó varias ascensiones selectivas, con el Elosua —afrontado en dos ocasiones— como referencia y el Asentzio como último puerto antes del descenso a Bergara.
El terreno no fue el único obstáculo. La lluvia persistente añadió una capa extra de dificultad, especialmente en los descensos técnicos, volviendo el asfalto traicionero y obligando a equilibrar agresividad y cautela.
La mojada arrancada enfrió de inicio las ambiciones ofensivas del pelotón y retrasó la fuga temprana. Pasaron unos treinta minutos hasta que cuajó el primer movimiento serio, con Marc Soler, Mattias Skjelmose y Ben Healy abriendo hueco.
Poco después, Peter Oxenberg y Juan Pedro Lopez enlazaron, formando un quinteto en cabeza. Aun así, por detrás, la carrera estaba lejos de quedar definida.
Uno- X Mobility emergió como gran protagonista en el pelotón, imponiendo un ritmo feroz en las subidas. La ofensiva tuvo el sello de Tobias Halland Johannessen, que venía escalando posiciones en la general durante toda la semana.
Partiendo a las puertas del top-10, Johannessen gozó de cierta libertad y su equipo lo aprovechó al máximo. Su empuje activó un amplio grupo perseguidor de más de treinta ciclistas —con varios compañeros— que alteró de forma notable la dinámica de carrera.
Ese segundo grupo reunió a nombres potentes y reconocibles como Guillaume Martin, Bruno Armirail, Menno Huising, Frank van den Broek, Ramses Debruyne, Emiel Verstrynge y Brandon Rivera.
Sin embargo, cerrar el hueco con los líderes resultó complicado, más aún con Soler y Skjelmose imprimiendo dureza delante, claramente con la etapa en mente. Healy regresó después, recomponiendo por momentos el trío cabecero.
Mientras tanto, en el pelotón, la batalla por la general se avivó en las rampas del Elosua. Red Bull - BORA - hansgrohe lanzó una ofensiva decidida, con Florian Lipowitz atacando repetidamente para someter a presión al líder Paul Seixas.
Pese a los intentos, el francés se mostró sereno e imperturbable. En un ejercicio de autoridad, Seixas incluso contraatacó cerca de la cima, abriendo hueco y marchándose en solitario.
Su movimiento generó dudas sobre sus intenciones, teniendo en cuenta la distancia con la cabeza y los tramos llanos posteriores. Aun así, Seixas dobló su apuesta, mantuvo un paso firme y sostuvo el esfuerzo pese al escaso apoyo de su equipo por detrás.
Finalmente, a unos 20 kilómetros de meta, fue alcanzado por un grupo perseguidor impulsado por EF Education - EasyPost, maniobra que neutralizó su intento pero reforzó su control de la carrera.
Por delante, la fuga original empezó a descomponerse antes del último puerto. Healy, Soler y Skjelmose fueron absorbidos por el grupo perseguidor, ya muy influenciado por Uno - X Mobility. Soler cambió entonces de rol y tiró delante para apoyar a sus compañeros.
El momento decisivo llegó en las duras rampas del Asentzio, cuando Andrew August lanzó una arrancada poderosa. El joven de INEOS Grenadiers se despegó con rapidez, exhibiendo explosividad y una sangre fría impropia de su edad.
Raul Garcia Pierna intentó responder, pero no pudo sostener el ritmo de August. Desde ahí, el desenlace pareció inevitable,
con August encaminado a su segunda victoria profesional, que se suma a su anterior éxito en Valencia.
Por detrás, la pugna por el resto del podio vio a Frank van den Broek imponerse al esprint por la tercera plaza, mientras que Emiel Verstrynge firmó una notable actuación para acabar sexto. Más atrás, Johannessen recogió el fruto de su ofensiva.
El noruego no solo defendió su posición, sino que dio un salto importante en la general: ascendió hasta el tercer puesto y desalojó a Primoz Roglic de los cajones.
En cuanto a Paul Seixas, el último puerto no trajo nuevas amenazas. Con Red Bull - BORA - hansgrohe sin capacidad para otro ataque serio, el francés gestionó sin sobresaltos los kilómetros finales para sellar su primer triunfo absoluto en una vuelta por etapas del WorldTour.
Una actuación serena y madura, colofón a una semana en la que demostró ser el corredor más fuerte y constante del pelotón.
Hoy fue el día de madurez para dos talentos enormes. Paul Seixas, con apenas 19 años —a quien señalé desde el inicio como favorito— y Andrew August, de 20.
Para el corredor de INEOS Grenadiers, esta victoria bien podría abrirle la puerta a más convocatorias en las alineaciones del equipo británico para las próximas pruebas del calendario.
En cuanto al joven francés, fue una declaración rotunda en la carretera. Los grandes equipos del pelotón ya se mueven para asegurar su firma para los próximos años, y con razón.
Hoy arrasó sin concesiones, llevándose todos los maillots de líder: general, montaña, jóvenes y sprints. Nunca antes en la historia de Itzulia Basque Country se había logrado algo así.
En la etapa, Uno-X Mobility salió con la clara intención de atacar a Red Bull – BORA – hansgrohe y bajarlos del podio. En parte lo lograron, arrebatando el tercer puesto a Primoz Roglic y quedándose a segundos de desbancar a Florian Lipowitz del segundo lugar de la general.
El bloque escandinavo quizá no tenga el músculo financiero para fichar a las mayores estrellas, pero corre con corazón, pasión, coraje y determinación. Y Halland, esta temporada, ha sido notablemente regular, mostrando una clara evolución, con actuaciones cada vez más frecuentes en cabeza.
Último apunte para UAE Team Emirates - XRG y Team Visma | Lease a Bike. Emirates vio a Del Toro abandonar tras una caída, mientras que Soler se hundió en la última subida del día, cuando solo necesitaba sumar dos puntos para asegurar la clasificación de la montaña.
Y Visma… ¿alguien los vio? ¿Estuvieron siquiera en España? Porque si fue así, desde luego yo no me enteré. Dos de los equipos más potentes del pelotón, dos fracasos rotundos.
Un día muy extraño. Paul Seixas es cómicamente superior al resto del cartel en esta carrera ahora mismo, y por eso aseguró hoy la victoria final. Porque para un corredor “normal”, hoy bien podría haberse perdido.
Con la etapa arrancando en subida, sabes que llegarán los ataques. Hubo informes contradictorios sobre si Matthew Riccitello iba por delante o no, pero desde el momento en que atacó Paul Seixas hasta que fue cazado por el grupo de rivales, fue siempre en solitario.
Decathlon no intentó controlar la fuga y dejó que DOCENAS de ciclistas se marcharan, incluidos amenazas para la general, y o bien metió solo a 1 corredor sin utilidad posterior, o a ninguno, algo que no alcanzo a comprender.
Son tácticas horribles y, si el francés no hubiera ganado minutos al resto durante toda la semana con ataques en los que fue imbatible, podría haber perdido la carrera.
Porque en cuanto el pelotón empezó a apretar, se quedó aislado en minutos. Luego atacó y rodó solo en llano contra un pelotón por delante y un grupo de rivales por detrás.
Una situación en la que solo un Pogacar puede seguir haciéndola funcionar. Seixas estuvo cerca, pero hay veces en las que solo puedes desafiar la lógica hasta cierto punto. Fue un día de ciclismo extraño y entretenido, pero no puedo decir que entienda muchas de las decisiones del grupo de la general.
La suerte favorece a los valientes; en este caso no hizo falta tanta valentía, pero que Uno-X colocara a 5 corredores, incluido su líder, en la escapada es exactamente el tipo de táctica que me gusta ver en equipos modestos.
La recompensa fue grande, con un puesto en el podio final tras un esfuerzo colectivo enorme, y ojalá anime a otros equipos a hacer lo mismo en el futuro.
La etapa final de la Itzulia 2026 dejó un mensaje nítido: doble éxito, colectivo e individual, en una jornada durísima que premió la ambición.
Por un lado, el triunfo de Andrew August confirma el excelente estado de forma de INEOS Grenadiers. No fue una victoria oportunista, sino construida con valentía: ataque lejano, salida del grupo cabecero y remate en el momento justo.
Leyó la carrera a la perfección y, sobre todo, gestionó el mano a mano con Raúl García Pierna, al que soltó en el instante más decisivo. Es el tipo de victoria que habla de fuerza… pero también de madurez competitiva.
Pero el gran nombre del día —y de la semana— es Paul Seixas. Más allá de “defender” la general, hizo algo mucho más significativo: correr sin miedo.
En una etapa caótica, pasada por agua y con múltiples escenarios abiertos, no se limitó a controlar, sino que se permitió atacar e involucrarse en movimientos peligrosos. Esa actitud, poco común en alguien tan joven y líder de una vuelta WorldTour, es lo que eleva su victoria.
Porque ganar la Itzulia no es solo cuestión de piernas: es una carrera táctica, explosiva y muy traicionera. Y Seixas la ha dominado desde el primer día, rematando con una defensa activa que recuerda a los grandes vueltómanos en su mejor momento.
En resumen: INEOS sigue construyendo su perfil de equipo sólido y ganador. Andrew August se consolida como ciclista a vigilar muy de cerca. Y Paul Seixas no solo gana… empieza a fijar un nuevo orden en el pelotón.
¿Y tú? ¿Cuál es tu opinión sobre la Etapa 6 de Itzulia Basque Country? Cuéntanos qué piensas y únete al debate.