Paula Blasi culminó en el Angliru una de las actuaciones más impresionantes que se recuerdan en
La Vuelta Femenina. La ciclista española del UAE Team ADQ conquistó la general de la carrera tras una exhibición en las rampas asturianas y, todavía emocionada tras cruzar la meta, reconoció que ni ella misma imaginaba un desenlace semejante hace apenas unas semanas.
“Ha sido una locura, una locura de rapidez todo el día, con muchos ataques”, explicó Blasi nada más terminar la etapa decisiva. La catalana tuvo que resistir una jornada durísima desde la salida en Pola de Laviana, con ataques constantes y un ritmo infernal ya desde los primeros puertos del recorrido.
Pese a terminar llevándose la clasificación general, Blasi confesó que las sensaciones no eran especialmente buenas durante buena parte de la etapa. “Las sensaciones no eran las mejores, llevamos seis días corriendo, no me sentía a tope, pero el equipo hizo un trabajo increíble y no puedo estar más agradecida”, señaló la nueva campeona de La Vuelta Femenina, destacando el trabajo de sus compañeras del UAE Team ADQ durante toda la carrera.
El momento decisivo llegó en las rampas imposibles del Angliru. Allí, Blasi lanzó el ataque definitivo que terminó hundiendo a Anna van der Breggen, líder de la general al inicio de la jornada. La española explicó cómo afrontó mentalmente una subida tan extrema.
“La subida al Angliru ha sido una locura, lo mejor que podía hacer era no pensar en lo que iba a pasar”, comentó. Consciente de la dureza del puerto, la corredora optó por centrarse únicamente en mantener su ritmo sin mirar demasiado más allá.
“Sabía que la subida iba a durar 50 minutos o algo así, así que simplemente me decía: ‘sigue adelante’, pon tu ritmo y mientras puedas seguirlo y continuar con tu ritmo no iba a colapsar”, relató.
Paula Blasi, en pleno esfuerzo en el Angliru
El momento del ataque
Ese planteamiento terminó funcionando a la perfección. En plena Cueña les Cabres, mientras las pendientes superaban el 20%, Blasi detectó por primera vez la debilidad de Van der Breggen y decidió jugarse definitivamente La Vuelta.
“Entonces vi a Anna van der Breggen sufrir y entonces me dije: ‘vamos a por ello’”, explicó sobre el instante en el que decidió lanzar el ataque que acabaría sentenciando la carrera.
La dimensión de lo conseguido quedó reflejada en una última respuesta tan espontánea como sincera. Al ser preguntada sobre qué habría dicho si hace apenas dos semanas le hubieran asegurado que iba a ganar la Amstel Gold Race y La Vuelta Femenina, Blasi no dudó.
“Qué estás bromeando”.
Y es que la española ha pasado en cuestión de días de ser una de las corredoras más prometedoras del pelotón a convertirse en la gran referencia del ciclismo mundial femenino.