París-Roubaix es una carrera supervivencia. Y ese fue el caso de António Morgado, que pinchó cinco veces durante la jornada. Aun así, pudo dar un apoyo clave a
Tadej Pogacar; sim embargo, cree que el campeón del mundo llegó al velódromo con la rueda pinchada.
“Por suerte, no me caí.
Al final pinché cinco veces. Cuatro antes del Bosque de Arenberg y otra en el final, así que fue difícil acabar la carrera”, dijo Morgado en una entrevista postcarrera con
In de Leiderstrui.
El portugués trabajó a fondo en los primeros tramos adoquinados, con un UAE que quiso endurecer desde pronto para generar fatiga y reducir el pelotón. El plan avanzaba bien hasta que Tadej Pogacar pinchó y tuvo que rodar varios minutos con una bici neutra.
Morgado esperó a su líder y le ayudó en la persecución, pero, en pleno esfuerzo, también pinchó y, con ello, terminó su ayuda al que sería segundo en meta. “Por suerte, pude cambiar de rueda rápido dos veces y también cambiar con mi propio equipo otras dos”.
“La última vez que pinché, Jayco me dio una rueda, fue un buen gesto. Pero sí, esta carrera va de… simplemente llegar al velódromo. Ni siquiera sé si entré dentro del control (llegó a 15 minutos, bien dentro del límite), pero lo que importa al final es que todos estén a salvo. Volveremos a intentarlo el año que viene”.
Morgado insinúa un pinchazo en la bici de Tadej Pogacar
Lo importante para UAE era Tadej Pogacar, pero el plan no cuajó y repitieron el segundo puesto del año pasado. “Teníamos un buen plan. Al salir de los sectores 27 y 26, llevábamos a cuatro hombres delante. Ahí pinché yo, pero los chicos hicieron un gran trabajo”.
“No fue un día de suerte para nosotros. También oí
que Florian [Vermeersch] se había caído. La fortuna no estaba de nuestro lado, pero debemos estar orgullosos como equipo. Hicimos todo para colocar a Tadej en la mejor posición. Otra vez segundo, no es un mal resultado”.
Tras la llegada, Morgado miró la bici de Tadej Pogacar y dejó una observación interesante, aún por confirmar por el propio corredor o el staff: “Creo que tuvo que esprintar con la rueda pinchada. Revisamos su bici y parecía que llevaba la rueda trasera desinflada”.
“Estamos realmente muy orgullosos de él, porque además tuvo que cambiar de bici. Cuando regresé a su rueda, volví a pinchar. Hoy fue muy duro, pero estoy muy, muy orgulloso de formar parte de este equipo. Como dije, sin duda volveremos”, concluyó.