Giulio Pellizzari siguió a
Jonas Vingegaard en la segunda jornada cuando el danés lanzó su primer ataque en el
Giro de Italia 2026. Sin embargo, cuando intentó hacer lo mismo este viernes en la subida al Blockhaus, le salió muy caro. El italiano explotó y sufrió hasta la meta, pero tomó nota de la lección.
Red Bull - BORA - hansgrohe llegó al Giro de Italia con dos colíderes, aunque Pellizzari aterrizó con mejores resultados. Pero el gran objetivo es la Corsa Rosa, y el primer final en alto en el Blockhaus era un test perfecto, con una etapa sin grandes obstáculos hasta entonces y una ascensión final tan dura que las tácticas importaban poco.
Pellizzari respondió a la primera aceleración de Jonas Vingegaard a 7 kilómetros de meta. Pero fue un error, lo admite: “Cometí el error de seguir a Jonas. Es una pena porque me sentía bien. Tiene un arranque muy fuerte, pero luego no pude mantener su ritmo. Al final perdí un minuto, que no fue tan malo”.
Pellizzari reventó y también perdió contacto con el perseguidor Felix Gall. “Cuando arrancó, me sentía bien; las sensaciones eran buenas. Es una pena haber tirado todo por esto. Pero es una lección aprendida”.
Pellizzari e Hindley, ambos cerca de la cima
El italiano comprobó por las malas que, pese a su calidad y potencial, aún hay un escalón hasta el corredor del Visma que acabó llevándose la etapa. Después, se rehízo algo y fue alcanzado por su compañero Jai Hindley y por su compatriota Ben O'Connor. El trío llegó a poco más de un minuto de Vingegaard, tercero y cuarto del día.
En el cuadro general, no cambia demasiado para el corredor de 22 años, aunque sí cedió tiempo relevante ante Felix Gall en la lucha por la segunda plaza. “El objetivo sigue siendo subir al podio”.