La tercera edición de la Clàssica Terres de l’Ebre se disputará el próximo 21 de marzo de 2026 con un recorrido de 175,5 kilómetros entre Alcanar y Paüls. La prueba da un nuevo paso en su consolidación internacional con un trazado exigente que une las cuatro comarcas ebrenques en una jornada estratégica, selectiva y plenamente vinculada al territorio.
Isaac del Toro ganó en 2025. Horario de salida (10:48 horas) y de llegada (15:25 horas).
Tras el final en el Mont Caro en su estreno y la consolidación deportiva del pasado año, la carrera mantiene su esencia:
promoción territorial, dureza progresiva y atractivo para el pelotón internacional. Añadiremos los
perfiles de la clásica en cuanto se publiquen.
Salida desde Alcanar y primer filtro montañoso
La jornada arrancará en la Avinguda de Catalunya de Alcanar, con un tramo neutralizado de 8,7 kilómetros antes de la salida real. Desde ahí, el pelotón pondrá rumbo a Ulldecona, donde aparecerá el primer punto clave del día: el Port de les Bruixes, de cuarta categoría.
Se trata de una ascensión corta pero intensa, con 1,4 kilómetros al 5,3% de pendiente media, suficiente para empezar a tensar el grupo y permitir los primeros movimientos ofensivos. Tras coronar, la carrera continuará por Godall, La Galera y Santa Bàrbara antes de adentrarse en la comarca del Baix Ebre.
Un recorrido vertebrador por las cuatro comarcas
La prueba volverá a mostrar su carácter vertebrador atravesando numerosos municipios del territorio. El pelotón pasará por Mas de Barberans, Roquetes, Tortosa, Bítem, Tivenys, Benifallet, Ginestar, Móra la Nova, Móra d’Ebre, Corbera d’Ebre y Gandesa, entre otras localidades.
En Tivenys se disputará un Sprint Especial que puede incentivar las fugas antes de afrontar el siguiente punto montañoso: el Coll de Som, de tercera categoría. Esta subida presenta 3,2 kilómetros al 5,1% de media y, por su ubicación en la parte intermedia de la carrera, puede generar movimientos importantes y seleccionar un grupo reducido.
El trazado, sin grandes puertos de larga duración, mantiene un perfil rompepiernas que acumula desgaste progresivo. Los diferentes puntos de avituallamiento estarán situados de forma estratégica para afrontar una segunda mitad de carrera cada vez más exigente.
Isaac del Toro, estrella de la Clàssica Terres de l’Ebre
Final explosivo en Paüls
El desenlace llegará en los últimos kilómetros con el desvío hacia Paüls. La meta estará situada en el Carrer de Montsagre, a los pies del Castillo de Paüls, en un entorno emblemático y con gran impacto visual.
Los últimos tres kilómetros concentran la máxima dureza del día: rampas con una pendiente media cercana al 7% y tramos que alcanzan el 15%. Se trata de un final técnico y selectivo, ideal para escaladores explosivos o corredores capaces de anticipar desde media distancia.
Si el Mont Caro marcó el carácter de la prueba en su primera edición, la llegada al Castillo de Paüls apunta a convertirse en un nuevo símbolo deportivo de la carrera.