Por primera vez en más de una década,
Adam Yates rueda por el pelotón sin su hermano gemelo a su lado.
La decisión repentina de Simon de apartarse del ciclismo profesional a comienzos de 2026 sacudió el deporte, no solo porque llegó meses después de una de las temporadas más definitorias de su carrera.
Aun así, desde el
UAE Tour, Adam dejó claro que, para él, la decisión no fue inesperada y que no ha provocado ninguna reflexión inmediata sobre su propio futuro.
La retirada abrupta de
Simon Yates a principios de enero cayó como un trueno en el pelotón. Un ganador de Gran Vuelta que se marcha mientras compite al máximo nivel es una rareza en el ciclismo moderno, y el momento dejó a equipos, rivales y aficionados tratando de asimilar las implicaciones.
Para Adam, sin embargo, la conversación ya se había producido en privado. Explicó que los hermanos hablaron de las intenciones de Simon mucho antes del anuncio, aunque hacerlo a través de continentes no fue nada sencillo.
“No me sorprendió, porque ya lo habíamos hablado juntos”,
dice Adam en declaraciones recogidas por Sporza. “Fue un poco complicado, porque yo estaba en Australia y Simon en Europa. Por la diferencia horaria, no era fácil debatirlo en condiciones.”
Ese contexto ayuda a explicar por qué Adam parece cómodo con una situación que ha inquietado a gran parte del mundo ciclista. Desde su perspectiva, Simon tomó una decisión clara y meditada, no un arrebato emocional.
“Sabía lo que quería e hizo una elección. Estoy muy contento por él y por todo lo que ha logrado en su carrera”, añadió Adam.
Adam Yates y Simon Yates compartieron muchos momentos en el pelotón.
Un camino distinto, por ahora
Mientras Simon disfruta ahora de la vida lejos de la competición, Adam sigue su propio camino con UAE Team Emirates, y sostiene que las exigencias del pelotón moderno no han mermado su motivación.
“No se me hace raro, porque ya llevábamos varios años en equipos diferentes”, dijo, al abordar la realidad de competir sin su gemelo por primera vez en 12 años.
También rechazó la idea de que la decisión de Simon pueda provocar un movimiento paralelo por su parte. Preguntado si eso de que los gemelos suelen pensar igual podía extenderse a los planes de retirada, Adam fue tajante. “Aún no”, bromeó. “Todavía tengo, al menos, contrato hasta finales de 2027 con UAE.”
Esa respuesta conecta directamente con el debate más amplio desencadenado por la marcha de Simon. Su retirada ha alimentado la discusión sobre el desgaste, el aumento del nivel competitivo y si el deporte exige demasiado, demasiado pronto, a sus líderes. Adam no niega que el reto crece, pero su disfrute permanece intacto.
“El nivel en el pelotón no deja de subir y cada año es más duro”, dijo. “Pero sigo disfrutando de la bici, de las carreras y de los entrenamientos.”
Dos carreras, dos desenlaces
La decisión de Simon Yates ha dejado un vacío visible en la élite y ha planteado preguntas sobre cómo se adaptan los equipos cuando un vueltómano contrastado se va sin previo aviso. También ha acentuado el contraste entre dos hermanos que compartieron gran parte de sus trayectorias y que ahora ocupan lugares muy distintos en el deporte.
Para Adam, el mensaje es sencillo. La retirada de su gemelo fue comprendida, respetada e incluso anticipada, pero no es un patrón que sienta la obligación de seguir. Al menos por ahora, el oficio de ciclista profesional le sigue atrayendo, incluso mientras se vuelve más exigente con cada temporada.