El ciclismo es cada vez más vertiginoso en los últimos años. En la práctica, eso significa que potencias que hace una década te habrían dado una Gran Vuelta con holgura no alcanzarían ni para terminar dentro de un top 10 en 2026. Por un lado, eso eleva las expectativas sobre los jóvenes que llegan. Por otro, se vuelve tremendamente difícil para los más experimentados seguir el ritmo del pelotón.
Adam Yates está viviendo esta evolución en primera persona. En su primer año en UAE, subió al podio del Tour de Francia tras Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar. Ahora, apenas un par de años después, sus números son incluso mejores que en 2023. Aun así, le cuesta que sea suficiente para competir al nivel que el británico, de 33 años, desearía.
“Incluso el año pasado, creo que batí la mayoría de mis esfuerzos de potencia. Diría que fue uno de mis peores años, pero fui el mejor que he sido nunca en términos de vatios”, dijo Yates a
Cyclingnews.
Con roles cambiantes a lo largo de la temporada, no siempre es evidente cuándo el nivel fue simplemente demasiado alto para Yates y cuándo le faltó punto de forma, pero incluso en sus mejores días, al británico le cuesta situarse en la cúspide de la cadena alimentaria. “Vale, me costó muchísimo en el Giro y, obviamente, ayudé a Tadej en el Tour, pero aparte de eso, estaba batiendo récords de potencia por todos lados y aun así no ganaba, así que tómalo como quieras.”
No está del todo claro si es la presión añadida del
ranking UCI, el hambre de los jóvenes o simplemente madurez competitiva, pero esas carreras a las que podías llegar al 80% y aún pelear por la victoria se han vuelto extremadamente escasas para Yates.
“La gran diferencia que veo es que todo el mundo va a tope desde el inicio del año. Recuerdo que hace un par de temporadas mi nivel no era altísimo en el UAE Tour, pero aun así estaba en el podio.”
“Cada año es más y más difícil ganar carreras, e incluso estas pruebas ahora al comienzo del curso tienen un nivel altísimo; incluso en Omán estaba haciendo récords de potencia por todos lados y aún así había corredores a rueda y mucha gente peleando. Se está volviendo cada vez más duro.”
Adam Yates, hombre importante del UAE Team Emirates - XRG
Las categorías inferiores están extremadamente profesionalizadas
Donde Yates percibe un gran cambio es en la capacidad para recopilar, analizar y aplicar un amplio abanico de datos, tanto en los entrenamientos como en carrera.
“Muchos de los jóvenes, bueno, saben más que yo, siendo sincero. Obviamente quizá les falte experiencia, pero en líneas generales lo saben casi todo”, señaló Yates.
“Hoy en día ves a muchos júniors y sub-23 que llegan con niveles ya altísimos, altísimos. Hubo un gran salto a inicios de la década de 2020, con todos profesionalizándose más, más enfocados; ahora incluso hay gente que hace altura en pretemporada y prácticamente no descansa, replanteándose qué es lo normal en el ciclismo.”