La victoria de
Mathieu van der Poel en Maasmechelen se recordará no solo por lo que consiguió, sino por cómo lo logró.
En una carrera marcada por los pinchazos, la presión y los continuos cambios de ritmo, el campeón del mundo firmó su 50ª victoria en la Copa del Mundo de ciclocross, igualando a Sven Nys tras su jornada más turbulenta de un invierno aún invicto.
“Muy bonito”, sonrió
Mathieu van der Poel en la entrevista posterior. “Cuando empecé en el ciclocross, miraba a Sven. Nunca pensé que podría estar aquí.” Alcanzar esa cifra coloca a Van der Poel junto a Sven Nys, el corredor que definió una era de la disciplina y cuyo récord en la Copa del Mundo parecía intocable. Que Van der Poel lo igualara en una carrera donde su dominio estuvo varias veces en jaque acentúa el significado del momento.
A diferencia de muchas de sus victorias este invierno,
Maasmechelen ofreció a Van der Poel poco control. Dos pinchazos, ambos justo después de la zona de material, le obligaron a largas persecuciones y le arrebataron la ventaja que tantas veces ha disfrutado en los últimos meses. “Y las dos veces justo después del box”, explicó. “Me costó mucha energía, pero por suerte pude corregirlo.”
Lejos de entrar en pánico,
Van der Poel eligió la contención. Consciente de los riesgos en un trazado exigente, evitó la tentación de forzar el regreso con demasiada agresividad. “Intenté cerrar el hueco a mi ritmo”, dijo. “Quería tener cuidado para no pinchar de nuevo.”
Una victoria y un récord más, a pesar de varios problemas
Ese enfoque resultó decisivo. Mientras la carrera por detrás se deshacía entre errores y caídas, Van der Poel recuperó posiciones con método, alcanzó de nuevo la cabeza y, tras sortear otro susto final, aseguró el triunfo. “Hoy no llegó sin pelearlo”, admitió. “Pero estoy contento con las sensaciones.”
El alivio fue evidente al cruzar la meta. No fue una victoria construida sobre la inevitabilidad, sino sobre la templanza bajo presión sostenida. Al alcanzar las 50 victorias en la Copa del Mundo en el día en que más cerca estuvo de perder su racha, Van der Poel subrayó por qué ya se sitúa junto al nombre más grande de la historia del ciclocross, y por qué incluso sus días más difíciles siguen terminando del mismo modo.
Mathieu van der Poel se impuso en la Copa del Mundo de Maasmechelen