La victoria en el sterrato de la Toscana dejó uno de los momentos más emotivos de la temporada ciclista femenina, con
Elise Chabbey imponiéndose por sorpresa en la
Strade Bianche Donne. La suiza cruzó la meta en Siena tras una carrera brutal sobre los tramos de grava, firmando lo que definió como el mayor triunfo de su carrera con FDJ United - SUEZ.
Aun en pleno éxtasis por la victoria, Chabbey admitió que la magnitud del momento todavía no había calado del todo.
“Son tantas emociones que creo que aún no lo asimilo”, dijo en meta. “Creo que lo haré en los próximos días. Por suerte tengo tres semanas en altura; tendré tiempo para asimilarlo y, guau, es simplemente increíble.”
FDJ había tomado la salida con un plan claro alrededor de su líder,
Demi Vollering, considerada una de las grandes favoritas sobre la tierra toscana.
Pero la estrategia quedó en entredicho cuando Vollering tuvo problemas en carrera, obligando al equipo a reajustar su planteamiento. “Empezamos con un equipo muy fuerte y con un plan de verdad”, explicó Chabbey. “Demi es la mejor corredora, pero por desgracia tuvo un problema y nos quedamos solo Franzi y yo.”
Junto a su compañera
Franziska Koch, Chabbey se encontró de repente peleando por la victoria.
La suiza subrayó cuánto significaba el resultado para el trabajo colectivo que había detrás. “Debería haber sido para Demi, pero hoy es para mí”, dijo. “Todo el mundo en este equipo se implica al máximo. El staff, mis compañeras, y trabajamos muy unidas.”
Vollering cruzó finalmente en 20.ª
Una carrera al límite
La victoria de Chabbey estuvo lejos de ser sencilla. La suiza había pasado buena parte del día al límite, mientras los sectores de sterrato iban seleccionando el pelotón. “Ya había hecho varios esfuerzos antes, estuve en la fuga”, contó. “Estuve muchísimas veces al límite.”
En varios momentos reconoció que la exigencia física la empujó cerca de rendirse. “Muchas veces pensaba: ‘Solo quiero abandonar’. Pero luego me decía: no, por Demi que viene detrás y por todo el trabajo de mis compañeras.”
Esa determinación la llevó hasta la icónica llegada en la Piazza del Campo de Siena. “Tenía que llegar a meta y ver”, añadió. “Y crucé la línea primera y, guau, aún no lo puedo asimilar.”
Momento de consagración en Siena
Strade Bianche se ha consolidado como una de las clásicas más prestigiosas del calendario femenino, y Chabbey era plenamente consciente del significado de ganar sobre la tierra toscana. “Ni siquiera sabía que era la primera suiza”, admitió. “Pero es una de mis carreras preferidas, me gusta muchísimo.”
Vencer ante un pelotón repleto de grandes nombres hizo el resultado aún más satisfactorio. “No era solo Elisa y yo, hoy había muchísimas corredoras fuertes”, dijo. “En la línea de salida estaban todas las grandes.”
Para Chabbey, la victoria se erige como un hito definitorio en su carrera.
Y aunque las emociones aún no se habían asentado tras la llegada en Siena, la suiza tenía claro qué representaba el momento. “Estoy muy orgullosa de haberlo conseguido por el equipo.”