La resaca del
Campeonato Mundial de Ciclocross 2026 sigue manteniéndose en el pelotón. La victoria de Mtahieu van der Poel, con la que batió el récord histórico que compartía con Eric de Vlaeminck (ahora está solo en la cima con 8 títulos), ensombreció otros resultados, tanto positivos como negativos. En el segundo grupo,
Cameron Mason fue una de las decepciones.
Cuesta encontrar una carrera más “de subidas y bajadas” en el ciclocross que la del campeón británico
Cameron Mason. A sus 25 años, lleva varias temporadas rozando la élite de la disciplina. Pero cada vez que parece estar a punto de dar el salto, vuelve a la medianía con un resultado
como el 21.º en el reciente Mundial, en claro contraste con su
top-5 en el Europeo al inicio de este invierno.
El propio Mason es dolorosamente consciente de estas inconsistencias y ha recurrido a las redes sociales para explicar por qué le resulta tan difícil llegar a su mejor versión en casi todas las carreras de la temporada, incluidas las más importantes.
“Tiendo a rendir por accidente, como subproducto de perseguir otra cosa, buscar una sensación distinta o tomar otro camino. Un resultado en el papel no suele ser lo que me llena”, empieza su extenso texto en
Instagram.
“Pero es lo que importa en el deporte profesional. Así que cuando llega una carrera grande de las de siempre, como el Mundial, y el objetivo principal es rendir, me cuesta hacer lo necesario.”
Prosigue: “Creo que es porque gasto tanta energía intentando ‘activar el interruptor’, que olvido que en realidad necesito ‘desconectarme’ para sacar lo mejor de mí. Competir sin supuestos, expectativas ni límites. Como cuando salgo en bici, sin más, por Mid Lothian en junio. Para mí, los diamantes no se forjan bajo presión, se encuentran en la hierba alta, fuera del camino trillado.”
Esto no es un trabajo de oficina
Mason parece preferir “permanecer en su zona” antes de las carreras, pero a veces simplemente no puedes “quitarle hierro” a la importancia de lo que viene. Y cuando ese gusano se le mete en la cabeza, su rendimiento se descompone. Como este domingo en Hulst.
“En un trabajo normal, por supuesto que no escribiría sobre mi mal día en la oficina para miles de personas. Pero en un trabajo normal tampoco tendría esos malos días delante de miles de espectadores. Por eso siento que es apropiado escribir así, en público.”
Cameron Mason voló al inicio de esta temporada 2026
Obviamente, Mason querría llegar siempre en forma perfecta, pero admite que solo a través de los bajos se aprecian de verdad los altos. “Ya es difícil definir qué es un ‘día malo’. Pero para saber qué es un día malo tienes que saber qué es un ‘día bueno’. Sé perfectamente cómo se sienten. Por eso mi situación actual es aún más complicada.”
Y como cualquier otro deportista, Mason trabaja duro para alcanzar su mejor nivel. Aun así, a veces ni las mejores piernas obran milagros si la cabeza no está metida en carrera.
“Sé cómo entrenar, recuperar, sufrir, competir, comer, dormir, etc., y sé cómo rendir. Pero no sé cómo hacerlo todo el tiempo, en cada carrera, en todos los días grandes. Aunque sé mucho sobre lo que me hace rendir, es en el pequeño margen de incógnitas donde he pasado semanas indagando, analizando y preocupándome.”
“A pesar del rompecabezas del que hablo arriba, no cambiaría ser mediocre por estos momentos de magia. Tengo el privilegio de sentir estos altos tanto como el de sentir estos bajos. Solo que tengo mala memoria, como todos, así que es fácil olvidar lo bueno y lo malo mientras sigo adelante.”