Este pasado domingo se produjo el acontecimiento más esperado de la temporada 2025/26 de ciclocross. Al menos hasta el mes de diciembre.
Mathieu van der Poel regresó a la competición en la Copa del Mundo de Namur, donde se impuso a Thibau Nys en una carrera muy emocionante. Pero la cosa no se quedó ahí.
El
regreso al ciclocross de
Mathieu van der Poel fue mucho más que el inicio de su campaña invernal. Reescribió la historia en Namur, donde una asistencia nunca antes vista acudió para presenciar su vuelta en la cita de la
Copa del Mundo de Ciclocross en el circuito de la Ciudadela.
Al cierre de la jornada, la organización confirmó que 12.100 espectadores habían pasado por los accesos, la mayor afluencia jamás registrada en el evento y un salto notable respecto a ediciones anteriores.
“En parte es el efecto Mathieu, pero Namur crece cada año”,
explicó después el organizador Christophe Impens en conversación con WielerFlits.nl. “El trazado es icónico y además es el único cross en el que ya tenemos 8.000 espectadores dentro antes del mediodía”.
Mathieu van der Poel regresó al ciclocross con victoria en Namur
La magnitud de la respuesta no tomó completamente por sorpresa a los organizadores. Incluso antes del día de carrera, la preventa ya apuntaba a una cifra histórica, especialmente después de que Van der Poel confirmara que estaría en la salida de su primer ciclocross del invierno.
“Eso es exactamente lo que parece”, dijo Erwin Vervecken, de la organizadora Golazo, antes de la carrera. “Desde que Mathieu confirmó que correría el domingo, la preventa se disparó por completo.”
El impacto fue inmediato y medible. “Hasta tal punto que el jueves pasado ya habíamos vendido 2.500 entradas más que el año anterior”, añadió Vervecken.
A modo de contexto, la edición 2024 de la Copa del Mundo de Namur reunió a 9.644 espectadores de pago, pese a la ausencia de Van der Poel en la lista de salida ese año. El salto por encima de los 12.000 subraya el poder de convocatoria del regreso del campeón del mundo.
Un escenario que sigue creciendo
Aunque la presencia de Van der Poel fue clave para el auge de interés, los organizadores recalcan que el crecimiento de Namur viene consolidándose en las últimas temporadas. El exigente trazado de la Ciudadela y su anfiteatro natural lo han convertido en una de las paradas más distintivas del calendario de la Copa del Mundo.
Esa tendencia a largo plazo cobra más relevancia con Namur designada para acoger el Mundial de Ciclocross en 2030. La asistencia récord de este año ya se interpreta como una señal sólida de la capacidad del recinto para responder en el mayor escenario del deporte.
La primera aparición invernal de Van der Poel fue solo una carrera, pero su impacto fue mucho más allá de la hoja de resultados. En Namur, su regreso bastó para llevar la afluencia del ciclocross a un territorio completamente nuevo.