Paris-Roubaix se disputa dentro de un mes, y hoy
Tadej Pogacar regresa a casa tras ganar Strade Bianche y realizar un reconocimiento más profundo de Paris-Roubaix. El campeón del mundo tiene la mirada puesta en el “Infierno del Norte” y ha pasado dos días en el norte de Francia para refrescar la memoria sobre los numerosos tramos de adoquines.
Pogacar debutó en el monumento francés y terminó segundo, impulsado por sus ataques tempranos que marcaron diferencias en los tramos empedrados, pese a la posible desventaja en colocación o potencia bruta respecto a clásicos especialistas más curtidos. Demostró desde el primer intento que es posible pelear por la victoria en Roubaix, pero una caída tardía le hizo perder un tiempo valioso frente a Mathieu van der Poel que ya no pudo recuperar.
Sin embargo, con un año más y la experiencia previa en Roubaix, el Pogacar de 2026 puede ser más peligroso para el neerlandés. Por ahora, es poco probable que otros corredores entren en la pelea:
Mads Pedersen sigue de baja por la lesión sufrida a inicios de febrero, mientras que los problemas de colocación de
Wout van Aert amenazan con ser un obstáculo mayor en las clásicas adoquinadas.
Tadej Pogacar ganó la Strade Bianche justo un día antes de la conferencia
Mientras estos dos últimos compiten ahora en la Tirreno-Adriatico y afinan la forma, Pogacar ha pasado los dos últimos días en el norte de Francia. En una publicación propia, comparte varios vídeos y fotos rodando por los sectores adoquinados y carreteras estrechas junto a su compañero
Florian Vermeersch, quinto el año pasado. Ambos están llamados a ser los activos más importantes del equipo en una carrera sin igual en el pelotón.
Ya a principios de diciembre, Pogacar había pasado tiempo en la zona, aunque entonces el foco era mayor en las pruebas de material. En esta ocasión, la prioridad fue el reconocimiento del recorrido, asimilando más información sobre las carreteras por las que transita la prueba. Conocer las vías ayuda a decidir cuándo gastar energía para colocarse y cuándo no, un recurso clave para quienes aspiran a disputar la victoria en las clásicas de primavera.
Veremos lo que acaba haciendo el bueno de Tadej Pogacar en la
París-Roubaix 2026. En su primera participación, pese a acabar segundo tras Mathieu van der Poel, acabó bastante fatigado, como nunca se le había visto antes e imaginamos que eso lo tendrá controlado de cara a su nueva participación. No hay dudas de que con Mads Pedersen y Wout van Aert en forma además de VDP la cosa se le pondría complicada. Veremos lo que ocurre, evidentemente su triunfo no es para nada descartable.