La presencia de Tadej Pogacar en la Vuelta a España 2026 ya ha cambiado por completo la dimensión de la carrera. El esloveno afrontará por primera vez la ronda española como el gran favorito a la victoria final y lo hará después de conquistar, una vez más, el Tour de Francia. Su presencia genera entusiasmo, pero también ha abierto un debate inesperado: ¿puede la superioridad de Pogacar restarle emoción a la Vuelta?
Para Javier Rampe y Juan Larra, la respuesta es clara: no. Más bien al contrario. Ambos defendieron durante el último episodio del pódcast de CiclismoAlDía que contar con una figura como Pogacar puede elevar considerablemente el interés de la carrera, tanto dentro como fuera de España.
“Me parece que poner en fila a todo un pelotón WorldTour y hacerlo de manera sistemática también es espectáculo”, explicó Rampe durante el pódcast.
Su argumento parte de una idea sencilla: igualdad no siempre significa emoción. Una carrera puede decidirse por diferencias mínimas y, sin embargo, ofrecer muy pocos ataques o momentos memorables.
El ciclismo actual está cada vez más condicionado por los denominados ‘marginal gains’, con equipos y corredores capaces de llevar al extremo la preparación, la aerodinámica, la nutrición o la estrategia. El resultado es un pelotón mucho más igualado. Y precisamente por eso, según Rampe, resulta atractivo encontrar a un corredor dispuesto a romper ese equilibrio.
Pogacar representa esa excepción. Su capacidad para atacar desde lejos, asumir riesgos y transformar una carrera aparentemente controlada en una batalla individual se ha convertido en una de sus principales señas de identidad.
“¿Qué es lo bonito? Ver a alguien que rompe esos marginal gains, alguien que los quiere poner en vilo”, defendió Rampe. Una filosofía que encaja especialmente bien con el carácter de la Vuelta, una carrera tradicionalmente más abierta a los ataques y a los movimientos tácticos que el Tour.
Además, la Vuelta 2026 presenta un recorrido que puede favorecer al esloveno. No se trata de una edición construida exclusivamente alrededor de grandes finales en alta montaña. Hay numerosas jornadas de media montaña, finales explosivos y etapas con pequeños desniveles que pueden convertirse en terreno perfecto para Pogacar.
Juan Larra explicó que, después de analizar el recorrido, llegó a identificar hasta doce etapas en las que el corredor del UAE Team Emirates XRG podría tener opciones reales de victoria. Sin embargo, ambos coinciden en que el número final probablemente será inferior.
“En condiciones normales, Tadej Pogacar puede ganar entre cinco y ocho etapas”, apuntó Rampe. Una cifra que, de cumplirse, convertiría la Vuelta en un auténtico escaparate para el esloveno, pero también abriría oportunidades para el resto del pelotón. Porque UAE no podrá controlar absolutamente todo. El equipo tendrá que administrar sus fuerzas, especialmente teniendo en cuenta que Pogacar llega después de tres semanas de Tour de Francia y que todavía tendrá objetivos enormes por delante.
El Mundial aparece como una de las grandes prioridades. También Lombardía, una carrera que el esloveno ha convertido en territorio prácticamente propio. Por ello, la gran incógnita será descubrir hasta dónde está dispuesto a llegar en la Vuelta. Pogacar no parece el tipo de corredor capaz de competir a medio gas. Sin embargo, su calendario obliga a pensar que podría seleccionar sus esfuerzos.Y ahí aparece una de las claves de la carrera: el recorrido ofrece suficientes oportunidades para atacar sin necesidad de convertir cada jornada en una batalla por la general.
Es Javier Rampe quién considera que los equipos rivales deberán aprovechar precisamente esos momentos en los que UAE decida no controlar una fuga. Movistar y las escuadras españolas, especialmente aquellas necesitadas de victorias y puntos UCI en el tramo final de la temporada, podrían encontrar una oportunidad de oro.
Tadej Pogacar tendrá todos los focos en la próxima Vuelta a España
Una Vuelta con Pogacar también cambia el valor de las actuaciones del resto. Ganar una etapa al esloveno, superar a UAE en una jornada de montaña o incluso disputar una llegada hasta los últimos kilómetros tendrá una repercusión mucho mayor.
Y ese es otro de los argumentos a favor de su presencia. La Vuelta necesita estrellas. El propio Tour de Francia 2025 había demostrado el impacto de contar con grandes nombres como Jonas Vingegaard, mientras que en otros deportes la presencia de las grandes figuras multiplica inmediatamente el interés.
Pogacar hace más atractivo el ciclismo, del mismo modo que Alcaraz y Sinner el tenis
“Cuando hay estrellas se consume mucho más”, resumió Larra. La comparación con el tenis resulta evidente: un torneo con Carlos Alcaraz o Jannik Sinner despierta una atención muy superior, incluso aunque exista la posibilidad de que uno de ellos domine la competición. La cuestión, por tanto, no debería ser si Pogacar puede hacer la Vuelta menos igualada. Probablemente sí. Pero igualdad y espectáculo no son necesariamente sinónimos.
Una carrera dominada por un corredor que ataca, selecciona el grupo y obliga a todos los equipos a reaccionar puede ser mucho más atractiva que una general decidida por segundos en la que nadie se atreve a moverse.
Y todavía existe otro factor: los rivales. Primoz Roglic, Enric Mas y el resto de aspirantes tendrán ante sí una oportunidad excepcional. Si alguno consigue derrotar a Pogacar en una etapa o, sobre todo, poner en peligro su dominio de la general, el valor de esa actuación será enorme. Por eso, más que preguntarse si Pogacar es demasiado bueno para la Vuelta, quizá haya que plantear la cuestión al revés. ¿Qué puede hacer la Vuelta para aprovechar la presencia del mejor corredor del mundo?
La respuesta está en el recorrido, en los ataques y en los equipos dispuestos a desafiar a UAE. Pogacar puede ganar cinco, seis o incluso más etapas. Puede dominar la general. Puede convertir la carrera en una exhibición. Pero también puede provocar que todos los demás tengan que correr de una manera diferente. Y eso, también es espectáculo.
Javier Rampe es analista deportivo con más de 15 años de experiencia. Licenciado en Economía por la Universidad de Roma y Diplomado en Empresariales por la Universidad de Cádiz, a pesar de venir de una rama poco amable con el ciclismo, su pasión por las dos ruedas y el periodismo viene inculcada desde niño. Creció con Indurain y «el Chava» Jiménez. Admirador de la ‘escuela’ comunicativa de Michael Robinson, que le empujó a afrontar la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Buenos Aires; que aún cursa.
Ha estado siempre en contacto con el mundo del deporte y la cultura, participando desde muy joven en blogs deportivos y sitios de reseñas cinematográficas y musicales. Cuenta con presencia en medios como Cope, RAI o Radio Con Vos, fundador del pódcast especializado en ciclismo El Contraanálisis y un canal dedicado a entrevistas con futbolistas profesionales, Días De Fútbol.
Además de su labor en Ciclismoaldia, Javier ha entrevistado a lo largo de este tiempo a figuras clave en el devenir de nuestro deporte como Alejandro Valverde o Tadej Pogačar y otras en política antidopaje como Alberto Yelmo, David Varillas o Marcelo Milano. Marcos Maynar, en el ámbito de la 'Operación Ílex', también aparece entre los personajes entrevistados. Le gusta analizar en profundidad el ecosistema ciclista donde ha asistido a pruebas de gran calado como Strade Bianche, Vuelta a Andalucía o la Itzulia junto a diversos CX nacionales.
La formación en economía y su experiencia en marketing y comunicación en la empresa privada hacen que no deje de estudiar distintas estrategias de posicionamiento y que tenga siempre el foco en un titular evocador"