Juzguen ustedes mismos. Porque lo ocurrido en el GP Gippingen parece sacado de una película.
Liam Slock tenía la victoria en el bolsillo. El joven corredor del Lotto había lanzado un ataque demoledor en los metros finales, dejando clavados a dos nombres de enorme prestigio como
Aleksandr Vlasov y
Richard Carapaz. Todo estaba preparado para celebrar el que iba a ser el primer triunfo profesional de su carrera, y además en una prueba de gran nivel.
Con varios metros de ventaja,
Slock cruzó la línea de meta convencido de que acababa de lograr el mayor éxito de su trayectoria. La emoción le desbordó. Se llevó las manos a la cabeza, incapaz de creer lo que acababa de conseguir, pero apenas unos segundos después llegó la imagen que ha dado la vuelta al mundo.
Todavía celebrando, perdió el control de la bicicleta y se fue al suelo de manera aparatosa justo después de la llegada. Un desenlace tan inesperado como espectacular para una victoria que estuvo a punto de complicarse más de la cuenta.
Por suerte para él, la caída se produjo después de cruzar la línea de meta. El triunfo ya era suyo, aunque por un margen
mínimo sobre Vlasov, que estuvo a centímetros de aprovechar cualquier contratiempo en los últimos metros.
El vídeo del final habla por sí solo. Una mezcla de euforia, incredulidad y caos que convierte este desenlace en uno de los más llamativos de la temporada.
Vídeo de la caída de Slock