Momento de tensión el vivido durante la cuarta jornada de la Semana Internacional Coppi e Bartali 2026.
Visma - Lease a Bike fue víctima de un grave incidente que puso en riesgo la seguridad de su personal.
Los hechos ocurrieron en Valdobbiadene, en plena etapa disputada en la región del Véneto, cuando dos aficionados en estado de embriaguez protagonizaron una escena que el propio equipo calificó de alarmante.
Según explicó la formación neerlandesa, uno de los individuos llegó incluso a subirse al coche del director deportivo con la intención de sustraer una de las bicicletas que iban en el techo del vehículo. Mientras tanto, el segundo implicado mostró una actitud “extremadamente agresiva” hacia los ocupantes.
La rápida intervención evitó que la situación pasara a mayores, aunque el susto fue considerable para los miembros del equipo presentes en ese momento. Puedes ver el vídeo a continuación:
El director del equipo,
Richard Plugge, trasladó la preocupación interna tras lo sucedido: «Nos tomamos muy en serio este incidente, ya que pone en peligro la seguridad de nuestros compañeros».
El dirigente explicó además cómo se actuó inmediatamente tras el suceso: «Nuestro personal presente en el lugar acudió inmediatamente a la policía y también denunció el incidente a la organización».
Sin daños, pero con tensión
A pesar de la gravedad de la situación, el intento de robo no llegó a consumarse y tampoco se registraron daños materiales. Sin embargo, el impacto emocional fue evidente entre los afectados:
«Al final, no consiguieron robar el material y no se produjeron daños. Los compañeros que iban en el coche están bien, pero, como es lógico, muy asustados».
El Visma - Lease a Bike disputa esta
prueba italiana con una combinación de corredores del WorldTour y jóvenes talentos de su estructura de desarrollo, en una carrera que se extiende durante cinco días por el norte del país.
Un episodio que vuelve a poner el foco en la seguridad dentro del ciclismo, incluso fuera de la propia competición. Ya van varios episodios como este que se repiten en los últimos años, tanto en el ciclismo de carretera como en el ciclocross. La presencia de aficionados ebrios no puede permitirse en un deporte tan abierto al público. Hay que reforzar medidas para que no ocurran mayores desgracias.