Nueve etapas después, el balance de
Movistar Team en el
Tour de Francia 2026 deja más dudas que certezas. La escuadra telefónica aterrizaba en Barcelona con la ilusión de pelear por la clasificación general de la mano de
Cian Uijtdebroeks y con la sensación de haber preparado la Grande Boucle al detalle. Sin embargo, la realidad ha sido muy diferente. El abandono del belga, junto la escasa presencia del equipo en las fugas y la ausencia de resultados de relieve, ha convertido este primer tercio de carrera en una auténtica decepción.
Paradójicamente, todo comenzó de manera prometedora. La
contrarreloj por equipos inaugural mostró a un Movistar sólido, ordenado y perfectamente trabajado.
El conjunto navarro dejó una gran imagen y confirmó que llegaba al Tour con las ideas claras y un plan perfectamente diseñado alrededor de su joven líder. Pero el propio jefe de filas belga reventaba sobre las calles de Barcelona a las primeras de cambio, reventando cualquier opción en la jornada inagural.
Los problemas físicos de Uijtdebroeks aparecieron desde el primer día. El belga sufrió calambres, un proceso febril y problemas gastrointestinales que le impidieron recuperar la normalidad en una primera semana marcada por el calor extremo y un ritmo de carrera altísimo.
El líder de Movistar nunca estuvo en plenitud de condiciones y el equipo terminó pagando el precio de haber apostado prácticamente todo a una única carta. Su abandono en el Tourmalet supuso un golpe devastador. No solo porque se marchaba el hombre llamado a pelear por un puesto entre los diez primeros de la general, sino porque la formación española se quedó de golpe sin un objetivo definido.
Un equipo desaparecido en las escapadas
Lo más preocupante no ha sido únicamente la pérdida de Uijtdebroeks, sino la incapacidad del equipo para reinventarse. En un Tour donde las fugas han cobrado una enorme importancia y donde muchos equipos han sabido reconducir sus objetivos, Movistar apenas ha conseguido hacerse visible.
La única gran noticia ha sido el tercer puesto de
Raúl García Pierna en la etapa de Foix. El tricantino ha sido, probablemente, el corredor más activo del equipo durante estos primeros nueve días. Ha buscado las escapadas los días posibles, se ha dejado ver en los momentos importantes y ha firmado el mejor resultado parcial de la escuadra en la ronda gala hasta el momento.
También Pablo Castrillo ha mostrado actitud y ambición. El aragonés dejó buenas sensaciones en la jornada del Tourmalet y en Ussel; donde se vio eclipsado por la lucha entre Mathieu van der Poel y Tom Pidco. A peser de esta última desafortunada aventura, sigue siendo una de las principales bazas del equipo para buscar un parcial en la segunda mitad de la carrera.
Pero más allá de esos pequeños destellos, el protagonismo de Movistar ha sido prácticamente inexistente. Javi Romo y Einer Rubio apenas han podido dejarse ver, mientras que corredores como Nelson Oliveira o Jefferson Cepeda han pasado completamente desapercibidos en una carrera que, tras el abandono de su líder, pedía un inmediato cambio de mentalidad.
El equipo no ha sabido aprovechar las jornadas propicias para las fugas y ha dado la sensación de reaccionar tarde a los acontecimientos.
Del sueño del top-10 a salvar el Tour con una etapa
La situación obliga ahora a un cambio radical de planteamiento. Con la clasificación general completamente descartada, la única vía para salvar el Tour pasa por la caza de victorias de etapa.
La segunda y la tercera semana ofrecen oportunidades para corredores ofensivos como Castrillo, García Pierna o incluso Romo. El problema es que el margen de error ya es mínimo y la sensación de oportunidad perdida resulta difícil de ignorar. Tras un Giro de Italia en el que vivieron una situación similar con Enric Mas, acudían con mejor cara a la gran vuelta francesa pero -al igual que en suelo transalpino- pierden al líder prematuramente con una alarmante carencia de alternativas para resarcirse.
Porque este Tour había sido diseñado para que Cian Uijtdebroeks diera un paso adelante en su progresión y para que Movistar volviera a ilusionarse con la general de una gran vuelta. En lugar de eso, la estructura telefónica se encuentra en una situación similar a la de temporadas anteriores: obligada a lanzarse a la aventura y a buscar en las escapadas una victoria que pueda maquillar el balance final.
Todavía queda mucha carrera y el Tour siempre concede oportunidades inesperadas. Pero la primera semana deja una conclusión evidente: entre la enfermedad de Uijtdebroeks, el posterior abandono del belga y la falta de iniciativa en los días clave; Movistar Team ha desaprovechado un primer tercio de esta vuelta de tres semanas, que puede terminar pesando mucho en el balance final de la Grande Boucle.
Mejores resultados por etapa de Movistar Team en el Tour de Francia 2026
| Etapa | Recorrido | Mejor corredor de Movistar | Posición |
| 1 | Barcelona (CRE) | Movistar Team | 4.º por equipos* |
| 2 | Tarragona - Barcelona | Cian Uijtdebroeks | 17.º |
| 3 | Granollers - Les Angles | Pablo Castrillo | 26.º |
| 4 | Carcassonne - Foix | Raúl García Pierna | 3.º |
| 5 | Lannemezan – Pau | Raúl García Pierna | 56.º |
| 6 | Pau – Gavarnie-Gèdre (Tourmalet) | Pablo Castrillo | 22.º |
| 7 | Hagetmau – Burdeos | Nelson Oliveira | 38.º |
| 8 | Périgueux – Bergerac | Nelson Oliveira | 34.º |
| 9 | Malemort – Ussel | Einer Rubio | 29.º |