Después de haber sido segundo en dos ocasiones en la
Milán-San Remo,
Filippo Ganna afronta la edición de este año con la intención de dar un paso más y luchar por la victoria frente a algunos de los grandes favoritos del pelotón
como Tadej Pogacar o Mathieu van der Poel. Su rendimiento reciente en la Tirreno Adriático ha reforzado esa sensación de que llega en un gran momento de forma.
El italiano de
INEOS Grenadiers volvió a demostrar su potencia en la última etapa de la carrera italiana. Con un fuerte ataque, logró dar caza al escapado Jonas Abrahamsen al frente del pelotón, una maniobra que terminó provocando un sprint masivo en el que su compañero Sam Welsford fue segundo, solo superado por el velocista Jonathan Milan.
Sin embargo, ese tipo de desenlace no suele ser habitual en la clásica italiana. En la última década solo se han producido un par de llegadas masivas en la Via Roma. Lo más habitual es que la victoria se decida en grupos reducidos o incluso con ataques en solitario, un escenario que podría favorecer a un corredor como Ganna, especialista en esfuerzos prolongados.
La Tirreno Adriático también sirvió como banco de pruebas para el italiano. El doble campeón del mundo de contrarreloj se impuso con autoridad en la etapa inicial contra el crono y después dejó buenas sensaciones en jornadas más exigentes.
En la cuarta etapa, con un perfil montañoso que recordaba en cierta medida a una versión reducida de la Milán-San Remo, Ganna logró mantenerse en un grupo delantero compuesto principalmente por escaladores. Además, en la jornada reina del sábado incluso se dejó ver en un grupo por delante de algunos de los favoritos.
Ese rendimiento convenció a su director deportivo en el equipo británico, Kurt-Asle Arvesen.
“Sí, todo va por buen camino para la Milán-San Remo”, señaló Arvesen
en declaraciones al programa deportivo alemán Sportschau.
Mathieu van der Poel ganó la Milán-San Remo 2025
El respeto de Van der Poel
El buen momento del italiano también ha sido reconocido por uno de sus grandes rivales en la carrera italiana, el vigente campeón Mathieu van der Poel. El neerlandés quedó impresionado por el nivel mostrado por Ganna en Tirreno.
“Ya quedó claro el año pasado lo bueno que estuvo en la San Remo. Espero que esté al mismo nivel”, comentó Van der Poel sobre el italiano.
“Si viste su contrarreloj aquí, fue muy impresionante. Y luego estaba en el grupo que consistía casi en su totalidad en escaladores, además de él. Creo que está de nuevo en buena forma.”
Posible ataque antes del Poggio
El propio Ganna no quiso revelar demasiados detalles sobre su estrategia para la carrera, aunque dejó caer que podría intentar moverse antes del tramo decisivo.
Cuando se le preguntó por la famosa subida al Poggio di San Remo, respondió de forma enigmática:
“Quizás sea mejor encontrar algo antes”.
Eso abre la puerta a que el italiano intente anticiparse en la Cipressa, la subida previa que en ocasiones también ha servido para romper la carrera antes del descenso final hacia la Via Roma.
Desde el equipo británico prefieren mantener la cautela. Arvesen recordó que en una prueba tan imprevisible como la Milán-San Remo resulta difícil anticipar cómo se desarrollará la carrera.
“Hay muchos equipos aquí, con muchos planes diferentes. Eso hace que cualquier predicción sea difícil. Pero estamos construyendo un equipo realmente fuerte a su alrededor. Y luego tenemos que estar en la posición correcta en Cipressa y Poggio”.
Además, Ganna llega este año con una preparación más equilibrada que en la temporada anterior. En 2025 defendió durante gran parte de la Tirreno-Adriático el liderato antes de perderlo ante Juan Ayuso, lo que le obligó a gastar mucha energía. Esta vez, tras ganar la contrarreloj inicial, optó por no centrarse en la general para llegar con más frescura a su gran objetivo: luchar por la victoria en la Via Roma.