Las altas temperaturas se han convertido en uno de los grandes protagonistas del
Tour de Francia. Más allá de la dureza del recorrido, los equipos están librando una batalla constante para mantener a sus corredores hidratados y evitar que el calor pase factura en carrera. En el caso del
Movistar Team, la logística necesaria para combatir las elevadas temperaturas es tan exigente como la propia competición.
José Joaquín Rojas, director deportivo de la escuadra española, explicó la complejidad que supone gestionar cada jornada cuando el termómetro se dispara. El murciano reconoció que el consumo de agua y hielo es tan elevado que, en ocasiones, el propio coche del equipo se queda sin suministros durante la etapa.
"Muchas veces en el coche nos quedamos sin botellas, sin hielo, hay que llamar a por más, parar en la gasolinera. Es algo muy difícil de gestionar para un equipo con el calor y sobre todo para los ciclistas", aseguró Rojas, reflejando la magnitud del reto al que se enfrentan diariamente.
Las cifras hablan por sí solas. Según explicó a
Eurosport el director deportivo del Movistar Team, la estructura consume alrededor de 250 botellas de agua y cerca de 100 kilos de hielo en una sola jornada de competición, una cantidad que evidencia hasta qué punto el calor condiciona la estrategia y la organización del equipo.
Rojas también detalló cómo la preparación científica ha cobrado un papel fundamental para minimizar los efectos de las altas temperaturas. "Al final, con todos los especialistas que tenemos, con los nutricionistas y los médicos, ellos tienen un medidor de temperatura en el cuerpo y lo que se intenta es siempre estar lo más bajo de temperatura posible, aunque siempre están casi a 38 o 39 grados", explicó.
Para mantener a los ciclistas dentro de unos parámetros seguros, el hielo se convierte en un recurso indispensable. "Mucho hielo para bajar la temperatura, mucha agua por encima. Siempre están como mojados, como si estuvieran en la piscina para intentar sobrevivir al calor", relató el exprofesional español.
García Pierna, en una etapa del Tour de Francia
La logística tampoco sería posible sin un importante despliegue humano. Rojas cifró en unas 25 personas el número de colaboradores necesarios para repartir bidones durante una etapa, aunque admite que nunca son suficientes.
Trabajo de Movistar Team en el Tour
"Aproximadamente 25 personas para dar bidones y siempre necesito más personas. Da bidones todo el mundo, hasta el mánager, hasta el jefe; el que viene casi de visita le hacemos licencia también para que pueda, porque necesita licencia para dar bidones. Todo el mundo es necesario porque al final es importante que los chicos estén a tope", concluyó.
Las palabras de José Joaquín Rojas muestran que, en el
Tour de Francia moderno, ganar tiempo no solo depende de las piernas. Detrás de cada etapa existe un enorme trabajo logístico y científico para que los corredores puedan rendir al máximo incluso cuando el calor lleva al organismo al límite.