Peter Sagan ha alabado a
Tadej Pogacar como uno de los mejores de la historia. Sin embargo, el triple campeón del mundo eslovaco, originario de Zilina, cree que esa afirmación tiene un problema: para él los rivales no están a la altura.
En una reciente charla con Tutto Bici Web, Sagan no rehuyó la magnitud del desafío que plantea
Tadej Pogacar, sugiriendo que el esloveno “podría incluso ser el mejor ciclista de todos los tiempos”.
Aun así, el triple campeón del mundo fue igual de claro sobre lo que hoy le falta al ciclismo: una rivalidad genuina y sostenida en la cumbre.
Ahí entra Remco Evenepoel en el análisis de Sagan. No como un conquistador garantizado de Pogacar, sino como el corredor mejor situado para evitar que el deporte caiga en una era prolongada de inevitabilidad.
Por qué destaca Evenepoel
La valoración de Sagan nace menos del sentimiento que de la observación. Ha seguido de cerca a Evenepoel desde sus primeras temporadas WorldTour, recordando encuentros ya en San Juan en 2020, cuando la potencia y la personalidad del belga lo separaban de sus coetáneos.
“Lo que me impresionó fue que ya se veía que era diferente”, recordó Sagan. “Tenía una personalidad muy fuerte y mentalidad ganadora. Da igual la importancia de la carrera, él está para ganar.”
Esa mentalidad, más que un resultado concreto, es lo que Sagan considera que separa a Evenepoel del resto del pelotón perseguidor. En un grupo cada vez más marcado por la optimización y el control, el instinto del belga por imponerse sigue siendo su rasgo definitorio.
Peter Sagan compitió con BORA - hansgrohe durante su carrera
Un movimiento que cambia la ecuación
Sagan ve además el salto de Evenepoel a Red Bull - BORA - hansgrohe como un momento decisivo en esa trayectoria. A su juicio, el belga dispone ahora de la profundidad, la estructura y los recursos necesarios para convertir la intención en un desafío constante.
“Espero que el paso a Red Bull le ayude a cerrar la brecha”, dijo Sagan. “Un talento como Remco puede ganarlo todo, ya sea una Gran Vuelta o un Monumento. Pero depende de las decisiones que tome.”
Esa convicción se ha visto reforzada por las primeras semanas de Evenepoel en 2026. Su estreno con nuevos colores ha sido contundente más que vistoso: victorias en el ciclo de la Challenge Mallorca, autoridad en las vueltas por etapas y una sensación visible de control en su nuevo entorno. Internamente no se ha presentado como un pico, sino como la confirmación de que preparación y estructura encajan.
Forma temprana, horizonte largo
Esos resultados importan no porque reescriban en febrero la jerarquía del Tour de Francia, sino porque sostienen el argumento de Sagan. El desequilibrio del ciclismo no se corrige con bombo ni actuaciones aisladas. Se aborda cuando los corredores muestran capacidad para volver, una y otra vez, con la fe y las herramientas para retar el listón del deporte.
Sagan es prudente en ese punto. No sugiere que la dominancia de Pogacar sea fácil de quebrar. De hecho, recalca lo contrario. “Ganar a Tadej es extremadamente difícil”, dijo. “Ahora mismo está muy por encima del resto.”
Pero para el antiguo maillot verde, esa realidad solo agudiza la necesidad de una oposición creíble. Un deporte definido por un único punto de referencia corre el riesgo de estancarse, por excepcional que sea ese referente.
Más que solo Monumentos
Sagan también rechaza reducir el palmarés de Evenepoel a una sola métrica. Aunque el belga suma por ahora un Monumento, Sagan desmonta ese encuadre por simplista y señala en cambio los títulos mundiales, el oro olímpico y una victoria en una Gran Vuelta como prueba de un corredor cuyo alcance ya desborda la convención.
“Estoy convencido de que puede ganar todos los Monumentos si los prepara específicamente”, afirmó Sagan.
Esa versatilidad, unida a su ambición de ganar el Tour de Francia, es precisamente lo que hace que Evenepoel sea clave en el equilibrio competitivo del deporte. Representa opciones. Un corredor que puede elegir distintos caminos en lugar de quedar encerrado en uno solo.
La rivalidad que el deporte necesita
Sagan no desea el declive de Pogacar, sino resistencia a su dominio. Más rivales. Más tensión. Más incertidumbre.
Puede que Evenepoel logre o no cerrar la brecha que define esta era, pero, a juicio de Sagan, sigue siendo el corredor más capacitado para intentarlo. Su llegada a Red Bull, su enfoque agresivo en carrera y su eléctrico inicio de 2026 apuntan en la misma dirección.
En un deporte cada vez más moldeado por la dominancia en la cúspide, esa voluntad de desafiar puede ser ya parte de la solución.
La increíble carrera de Peter Sagan
Peter Sagan logró tres Campeonatos del Mundo en ruta consecutivos en 2015, 2016 y 2017, una racha inédita en la historia del ciclismo moderno. En las clásicas de un día también firmó algunos de los triunfos más importantes de su carrera, con victorias en París-Roubaix en 2018, el Tour de Flandes en 2016, la E3 Harelbeke en 2014 y tres triunfos en la Gante-Wevelgem en 2013, 2016 y 2018. A ello se suman sus dos victorias en el Gran Premio Ciclista de Quebec en 2016 y 2017 y su triunfo en el Gran Premio Ciclista de Montreal en 2013.
En el Tour de Francia construyó buena parte de su palmarés, con doce victorias de etapa repartidas entre 2012 y 2019. Además, se adjudicó en siete ocasiones la clasificación por puntos de la ronda francesa, concretamente en 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2018 y 2019, consolidándose como uno de los corredores más dominantes en este apartado durante la década.
Su capacidad para rendir en vueltas por etapas quedó reflejada también en otras grandes carreras del calendario. En el Tour de Suiza sumó dieciocho victorias de etapa entre 2011 y 2022, mientras que en la Tirreno-Adriático consiguió siete triunfos parciales entre 2012 y 2017. En la Vuelta a España añadió cuatro victorias de etapa en 2011 y 2015, completando un palmarés muy amplio en pruebas de primer nivel del ciclismo internacional.