La cuenta atrás para el
Tour de Francia entra en su fase decisiva.
Tadej Pogacar ya ha completado uno de los bloques de preparación más importantes de su temporada. El líder del UAE Team Emirates XRG puso fin a su concentración en Sierra Nevada el pasado 7 de junio después de varias semanas de trabajo en altura destinadas a construir la base física con la que afrontará el gran objetivo del verano.
El esloveno abandona la estación granadina con los deberes prácticamente hechos y con la vista puesta en los próximos compromisos competitivos. Antes de presentarse en la salida del
Tour, que este año comenzará el 4 de julio en Barcelona, el vigente referente del pelotón internacional tiene previsto disputar la Vuelta a Suiza, una de las pocas carreras por etapas de prestigio que todavía no figuran en su extenso palmarés.
La estancia en Sierra Nevada ha seguido el guion habitual de los últimos años. Instalado junto al Centro de Alto Rendimiento y durmiendo a más de 2.300 metros de altitud, Pogacar ha acumulado jornadas de entrenamiento centradas en todos los aspectos fundamentales para una gran vuelta.
Durante la concentración ha alternado sesiones de montaña, trabajos específicos de intensidad y entrenamientos sobre la bicicleta de contrarreloj. Todo ello acompañado por buena parte del grupo que le rodeará durante la
Grande Boucle y bajo la supervisión de su entrenador, el español Javier Sola.
La preparación llega además en un momento especialmente positivo para el corredor esloveno. En lo que va de temporada apenas ha necesitado once días de competición para firmar nueve victorias, una cifra que confirma que sigue siendo la referencia del ciclismo mundial cada vez que se coloca un dorsal.
La gran obsesión deportiva de la temporada sigue siendo el Tour de Francia. Pogacar ya suma cuatro títulos en la ronda francesa y una nueva victoria le permitiría alcanzar una cifra reservada para muy pocos corredores en la historia de este deporte.
Su condición de favorito parece indiscutible, aunque la competencia volverá a ser máxima. Entre sus principales rivales aparece Jonas Vingegaard, que llega respaldado por una trayectoria cada vez más completa y por su reciente éxito en el Giro de Italia.
¿Pogacar a la Vuelta a España?
Más allá del Tour, existe otra cuestión que sigue despertando interés entre aficionados y organizadores. Se trata de la
Vuelta a España, una competición que apenas ha aparecido en la trayectoria del esloveno pese a su dominio en las grandes vueltas.
Su única participación se produjo en 2019, cuando sorprendió al mundo en su estreno en una carrera de tres semanas. Aquel año logró tres victorias de etapa y terminó tercero en la clasificación general, únicamente por detrás de Primoz Roglic y Alejandro Valverde.
Desde entonces, no ha vuelto a tomar la salida en la ronda española. Una ausencia que contrasta con su historial en las otras grandes vueltas. Mientras acumula seis participaciones en el Tour de Francia y una presencia victoriosa en el Giro de Italia, La Vuelta continúa siendo una asignatura pendiente.
Durante los últimos días de su estancia en Sierra Nevada, Pogačar también recorrió algunas de las ascensiones que tendrán protagonismo en la edición de este año de La Vuelta. Entre ellas aparecen el Collado Alguacil y El Purche, dos de los puntos clave de la etapa 20.
La jornada, señalada por la organización como una de las más exigentes jamás diseñadas para la carrera, tendrá además un valor especial porque la competición concluirá en Granada en lugar de hacerlo en Madrid, como es habitual.
El hecho de que el esloveno entrenara en estos puertos no supone ninguna confirmación sobre sus planes, especialmente teniendo en cuenta la proximidad geográfica con su lugar de concentración. Sin embargo, vuelve a situar el foco sobre una posible presencia en la ronda española.
Tadej Pogacar, estrella de UAE en 2026.
Una decisión que llegará después del Tour de Francia
El calendario de finales de temporada todavía no está completamente definido para Pogačar. Las clásicas de Québec y Montreal aparecen como una posibilidad, tal y como ha ocurrido en otras campañas, aunque no existe una decisión definitiva.
La elección entre las pruebas canadienses o La Vuelta dependerá de cómo evolucione la temporada y, especialmente, de las sensaciones que deje el Tour de Francia.
Según la información disponible, será precisamente tras la Grande Boucle cuando el corredor tome una decisión definitiva sobre la segunda parte de su calendario. Como ya sucedió en temporadas anteriores, el equipo participará en la planificación, pero la última palabra corresponderá al propio ciclista.
El precedente más reciente invita a la prudencia. Después del Tour, Pogacar optó por reducir su calendario para recuperarse física y mentalmente antes de afrontar los últimos objetivos del año.
Mientras tanto, en La Vuelta mantienen la ilusión de contar algún día con la gran estrella del ciclismo actual. La carrera española sigue siendo uno de los pocos desafíos importantes que faltan en el currículo de Pogacar y una prueba que encaja perfectamente en su perfil competitivo.
Por ahora no hay confirmación oficial, pero sí indicios de que la opción continúa sobre la mesa. El Tour de Francia marcará el siguiente paso y, posiblemente, también despejará una de las grandes incógnitas del calendario ciclista de 2026.