Navegar por las sinuosas y estrechas carreteras agrícolas de las Ardenas Flamencas ya es complicado en el mejor de los casos, pero hacerlo en plena carrera profesional tras una avería mecánica es un reto completamente diferente. Para el británico
Noah Hobbs, neoprofesional de 21 años, su debut en la
Omloop Het Nieuwsblad se convirtió rápidamente en una aventura inesperada.
Tras quedarse tirado y totalmente desorientado por una rueda rota, un aficionado local al ciclismo acudió al rescate y dio al joven corredor del
EF Education-EasyPost el imprescindible traslado de vuelta a la meta.
La 81ª edición de la clásica de apertura estuvo muy condicionada por caídas y problemas mecánicos de principio a fin. Hobbs sufrió este caos en primera persona, encadenando contratiempos en un recorrido exigente.
"Tras un pinchazo volví al pelotón, pero luego se me rompió la rueda delantera",
explicó el británico en un vídeo publicado en Instagram por su equipo, EF Education-Easy Post. "No sabía dónde estaba y me perdí".
Conocer las carreteras locales es clave cuando te quedas cortado del grupo principal en Flandes, porque el trazado serpentea entre pueblos y campos. Por suerte para el joven corredor, un aficionado atento lo reconoció y le ofreció llevarlo hasta la zona de meta en Ninove.
Hobbs se tomó la situación con humor después, consciente de cómo podía haber terminado su día. "Por suerte, un tipo me recogió", bromeó Hobbs. "Sin él probablemente aún estaría en algún lugar de Bélgica".
Su equipo también agradeció el gesto del aficionado, compartiendo la historia en redes con un mensaje de gratitud: "Otra razón por la que nos encanta correr en Bélgica. Un saludo a nuestro nuevo amigo".
La Omloop Het Nieuwsblad estuvo marcada por caídas
Bajas de peso en el pelotón
Aunque Hobbs salió ileso de su aventura belga, muchos de sus compañeros no tuvieron la misma suerte. Las condiciones duras pasaron factura, con 39 de los 175 corredores que tomaron la salida fuera de control o retirados antes de la meta.
Entre las lesiones más graves, el suizo Stefan Küng sufrió una fractura de fémur, y Vlad Van Mechelen se rompió la clavícula tras ser golpeado por otro corredor en la aproximación al Wolvenberg, mientras que
Rick Pluimers se rompió media pieza de sus dos incisivos frontales.