La Volta a Comunitat Valenciana arranca este miércoles y, allí,
Arne Marit volverá a coincidir en carrera con su antiguo compañero de entrenamientos
Remco Evenepoel. Tras la práctica desaparición de Intermarché - Wanty, el velocista de 27 años temió por su carrera hace apenas unos meses; pero ahora se encuentra quizá en su mejor situación y tan motivado como siempre tras su victoria en la
Challenge Mallorca.
“Conozco a Remco desde que era juvenil. Entrenamos juntos algunas veces en aquel periodo. Correr juntos no era posible entonces porque había diferencia de edad y no estábamos en la misma categoría”, recuerda Marit en una entrevista con
Wielerflits. “Reconocimos Nokere y Kuurne-Brussels-Kuurne juntos, carreras en las que él ya brillaba por entonces. Después venía a mi casa a ducharse y tomábamos un café. Grandes recuerdos. Es fantástico que ahora volvamos a juntarnos en un equipo WorldTour tan grande”.
Marit solo tenía un triunfo profesional desde que pasó a pro en 2021, y fue en sus primeros meses como élite, ganando el GP du Morbihan. Sumó algunas victorias no profesionales en 2022, pero durante toda su etapa en Intermarché - Wanty no pudo alzar los brazos. Eso pasa factura, especialmente a un sprinter, un perfil que vive de las victorias.
“¿Sabías que llevaba tres años en blanco? Por eso me emocioné tanto cuando por fin llegó en Mallorca. Al final se vuelve frustrante. Siempre fui ganador en categorías inferiores. Luego empiezas a dudar de si aún es posible, tras esos años difíciles”, admite. “Una parte de ti sabe que todavía lo tienes a mano, pero a la vez no. El domingo noté de golpe cómo se me quitaba un gran peso de los hombros, desapareció una frustración larga. Siempre había estado cerca, pero ahora salió perfecto. Ojalá no tenga que esperar otros tres años”.
El final de Intermarché - Wanty le hizo temer por su carrera
El inicio en
Red Bull - BORA - hansgrohe no podía ser mejor, y eso que, en principio, no debía haber ocurrido. Tras la fusión de Intermarché - Wanty con Lotto, muchos corredores se quedaron sin contrato, y a muchos se les comunicó muy tarde en el año. Marit fue uno de ellos.
“El hecho de que no ganara en los últimos años fue la única razón que tuvieron para no renovarme. Por lo demás, siempre estuve motivado. Dos días antes del final del Tour of Guangxi me dijeron que no podía quedarme, después de una temporada sólida con muchos top cinco”, revela. “Ahí se te cae el mundo encima. Fui bastante pesimista y empecé a hablar con muchos equipos de nivel mucho más bajo”.
Su carrera quedó en el aire, como la de varios de sus compañeros, algunos de los cuales se han retirado. Acabó firmando con
Red Bull - BORA - hansgrohe, pero fue fruto de una gran coincidencia que terminó jugando a su favor.
“Literalmente. Sabes que en noviembre cualquier buen equipo o bien tiene una plaza libre o está completamente cerrado. Hasta que de repente escuché la noticia sobre Oier Lazkano. Le dije riéndome a mi novia: ‘imagina que esta fuera mi tabla de salvación’. Menos de dos días después, Zak (Dempster, director deportivo de RB BORA, ed.) me llamó por teléfono. Un escenario de ensueño. Es increíble, ¿no?, lo rápido que puede cambiar todo”.
Marit ha renacido. Debutó con el equipo alemán en el Trofeo Palma y se llevó la victoria, la mayor de su carrera. Aunque solo lleva un día de competición, los últimos meses con la estructura le han dado un nuevo nivel de motivación.
“Creo que sí. De algún modo siento que todo está empezando para mí. Quizá este sea un punto de inflexión, el cambio que necesitaba. Es una cultura distinta, un equipo lleno de ganadores y grandes campeones. La dirección deportiva también es muy precisa. En el Trofeo Palma recuperé mi instinto asesino de sub-23. Ahora hay que dar continuidad a ese impulso”, añade.
“Antes, en Intermarché-Wanty, todos teníamos el mismo programa durante la concentración de diciembre”, había dicho. “Todos hacíamos las mismas subidas y completábamos los mismos bloques”.
Marit, corriendo con el Vini Fantini
Ahora ya no es así, y entra en la temporada a todo gas. “Porque entreno distinto ahora, sí. Este invierno no me centré en el sprint, sino en la intensidad. Se nota en la aproximación al sprint final. Fui al viento en momentos en los que antes me quedaba a rueda. Ahora pude hacerlo porque tenía más potencia”.
Aunque no se enfrentó a la élite mundial, es una victoria importante, base para aspirar a mayores. “Me gané la posición invirtiendo activamente en ella. Esa es la diferencia respecto a los últimos tres o cuatro años. Entonces pasaba de décimo a tercero. Ahora he pasado de un top cinco al triunfo”.
En la Volta a Comunitat Valenciana será uno de los favoritos a la victoria en la etapa inicial, junto a Mads Pedersen y Biniam Girmay. Un triunfo allí lo catapultaría dentro del pelotón y quizá le otorgue más galones en el equipo alemán.
“Puede ser. En Valencia tendré mi próxima oportunidad al sprint, y sin Jordi [Meeus] ni Danny [van Poppel] presentes. Son los días en los que tengo que responder. También creo que puedo. He notado que he aprendido mucho de los errores de los últimos años. Eso me ayudará tanto en mis opciones como en mi rol. Así espero confirmar mi valor”.