Hace unas semanas,
Roger de Vlaeminck fue protagonista en el mundo del ciclismo por unas polémicas declaraciones que hizo sobre
Tadej Pogacar, Mathieu van der Poel y Remco Evenepoel. La leyenda del pasado criticó a las figuras del pelotón actual, aunque se ensañó más con el esloveno debido a las comparaciones con Eddy Merckx.
De Vlaeminck acaparó titulares
con un ataque frontal al cuatro veces ganador del Tour de Francia. Fiel a su estilo directo, el ex especialista en París-Roubaix desmontó con crudeza la creciente mitificación de Pogacar, afirmando: “¡Tadej Pogacar no está a la altura ni para atarle los cordones a Eddy Merckx! Si yo estuviera en el pelotón, no me descolgaría”.
Tadej Pogacar ha ofrecido su primera respuesta pública a las duras críticas dirigidas contra él por Roger De Vlaeminck, rompiendo su silencio durante
una aparición en Rai Sport Radiocorsa.Preguntado por primera vez por la valoración de De Vlaeminck, Pogacar evitó entrar en un intercambio. Ofreció solo una respuesta breve y templada: “Yo me evalúo a mí mismo. Si alguien me sobrevalora, no me molesta. Si alguien me infravalora, tampoco me molesta. No cambia nada en mi vida”.
El contraste entre el tono de las palabras iniciales de De Vlaeminck y la respuesta calmada de Pogacar es marcado. Mientras el primero lanzó un dardo incendiario, Pogacar mantuvo el foco en su propia perspectiva, sin contraargumentar ni comentar el fondo de las afirmaciones.
Tadej Pogacar respondió a las duras críticas de Roger de Vlaeminck
Un choque de épocas
Las declaraciones de De Vlaeminck encendieron el debate sobre todo por quién las emitía. Corredor conocido por sus opiniones tajantes y su férrea fidelidad a la era Merckx, ha sido durante décadas una de las voces más descarnadas del ciclismo belga. Pogacar, sin embargo, ha optado por no prolongar la discusión.
No rebate ni entra en las comparaciones: simplemente deja claro que las opiniones externas no influyen en cómo valora su trayectoria.
Al mantenerse contenido y evitar cualquier escalada, Pogacar devuelve la atención a su rendimiento en carrera y no a una guerra dialéctica con una de las figuras más lenguaraces del pelotón.