Bruselas ya se prepara para un hito en su historia deportiva, y el ciclismo femenino podría ocupar un lugar central.
Según informó La DH, la capital belga ha expresado formalmente su interés en acoger un futuro Grand Départ del
Tour de Francia Femenino, un movimiento que ampliaría de forma notable sus ambiciones de cara al final de la década.
Una visión más amplia que una simple salida
Más que una candidatura aislada, el interés por el Tour de France Femmes se integra en una estrategia mucho más amplia. Bruselas tiene previsto albergar los Campeonatos del Mundo de Ruta en 2030, año que coincide además con el bicentenario de Bélgica. Según se entiende, las autoridades de la ciudad estudian cómo alinear varios grandes eventos ciclistas en torno a esa fecha, para convertir 2030 en una celebración sostenida y no en una ocasión puntual.
Sumar el Tour femenino a ese escenario sería tanto un gesto simbólico como deportivo, situando el Tour de Francia Femenino junto a los eventos globales más consolidados del ciclismo en el corazón de la capital.
Experiencia ya acreditada
Bruselas no parte de cero. La ciudad organizó con éxito el Grand Départ del Tour de France masculino en 2019, demostrando capacidad logística y atractivo internacional. Cualquier salida del Tour femenino, no obstante, requeriría el visto bueno de ASO, con varias ediciones futuras aún sin sedes confirmadas.
Ese calendario puede jugar a favor de Bruselas. Las salidas de 2028 y 2029 siguen sin decidirse, lo que abre margen para planificar a largo plazo y evitar una candidatura precipitada.
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Una carrera que mira cada vez más allá de Francia
Desde su relanzamiento en 2022, el Tour de France Femmes ha empezado a ampliar su huella geográfica. Róterdam acogió la salida en 2024, Suiza recibirá la carrera en 2026 y el Reino Unido ya figura para un futuro Grand Départ.
En ese contexto, que Bruselas se postule como candidata encaja con la trayectoria del evento, mientras el
Tour femenino consolida su condición de cita verdaderamente internacional.
Sea o no exitosa la candidatura, el interés en sí subraya hasta qué punto el ciclismo femenino es ya central en la planificación deportiva de las grandes ciudades. Lo que está claro es que a estas alturas de la película el ciclismo femenino cada vez está más de moda y que el Tour pudiera salir de una localidad no francesa deja muy a las claras que ese interés no va sino en aumento y que tiene pinta que va a seguir haciéndolo.