"No tenía buenas piernas, lo he visto desde el primer puerto": David de la Cruz explica el enorme esfuerzo por mantenerse en la clasificación durante la etapa reina del Giro de Italia
La etapa reina del Giro de Italia 2026 volvió a demostrar la extrema dureza que caracteriza a la ronda transalpina, dejando a su paso un gran número de corredores completamente exhaustos en su camino hacia la meta.
En este escenario, el ciclista español David de la Cruz vivió una de esas jornadas donde el cuerpo no acompaña y el esfuerzo es doblemente agónico.
El escalador cruzó la línea de llegada visiblemente afectado por el tremendo desgaste acumulado, reflejando la altísima factura que cobran los imponentes puertos cuando las fuerzas te abandonan repentinamente.
Pese a plantear una estrategia muy inteligente en carrera y gestionar eficientemente sus ya limitados recursos energéticos, el exigente terreno de esta recta final del Giro dictó sentencia de manera implacable ante la inesperada falta de piernas del corredor.
El fuerte viento de cara y la inmensa soledad en los tramos más expuestos convirtieron el sector decisivo del recorrido en un auténtico ejercicio de pura supervivencia sobre la bicicleta.
"No tenía buenas piernas, lo he visto desde el primer puerto"
El veterano ciclista se vio obligado a realizar un esfuerzo titánico, en una lucha constante contra su propio estado físico, demostrando la enorme capacidad de sufrimiento que exige el ciclismo profesional de élite.
Al concluir el duro trazado montañoso, el líder de la formación Pinarello analizó su actuación ante los diferentes medios de comunicación con total sinceridad, reconociendo sin tapujos las graves dificultades físicas que había atravesado durante el transcurso del día.
"Ostras, no he tenido mejor día, creo que he corrido muy bien, pero sin piernas. La verdad es que no he tenido buenas sensaciones y lo he visto desde el primer puerto", confesó el catalán con evidente resignación por no haber podido desplegar su mejor nivel en una jornada clave.
A su ritmo para minimizar pérdidas
A pesar de su encomiable afán por dosificar la energía, el altísimo ritmo impuesto por el pelotón lo dejó cortado en un momento estratégico muy crítico, lo cual penalizó sus opciones de finalizar la etapa con los principales favoritos de la general.
"Creo que he corrido de una forma muy económica, lástima no haber aguantado con el grupo de la maglia rosa en el penúltimo puerto, que me habría dado mucho respiro. He tenido que hacer toda esa bajada solo con el viento de cara y el valle antes de este puerto", detalló ilustrando el enorme castigo que supone rodar desprotegido en ese terreno.
Pese al tremendo sufrimiento padecido hoy en la carretera, su espíritu competitivo y su profesionalidad se mantienen absolutamente intactos de cara a la inminente conclusión de la carrera.
"He hecho lo mejor que he podido, ahora a recuperar y a probarlo mañana, a ver si tengo mejor día que hoy", sentenció un De la Cruz fondista, que deja claro su compromiso deportivo en este exigente Giro.