La etapa 3 de la
Volta a Catalunya 2026
fue un caos total. A 23 km de meta, cuando empezó el tramo llano hacia meta,
Remco Evenepoel dio la sorpresa y atacó en llano cuando el pelotón se cortó. Solo pudo seguirle
Jonas Vingegaard, y ambos se empezaron a dar relevos para conseguir la victoria en Vila-seca.
La cosa parecía ir muy bien. Aunque el pelotón estaba muy encima, ambos corredores tenían todavía unos 7 segundos de ventaja a 600 metros del final. Sin embargo, Evenepoel dejó a todos los aficionados en shock al caerse a 500 metros de meta, cuando iba a girar para tomar la recta final.
Eso provocó que Vingegaard se quedase solo, y el empuje del pelotón le terminó por neutralizar. Luego, Dorian Godon pudo repetir victoria por segunda vez y reforzar liderato de la clasificación general. Para el de
INEOS Grenadiers, una gran victoria, pero para Remco Evenepoel, un final muy amargo.
La caída dejó a todos impactados, incluido el propio Vingegaard, que se encontró de repente solo en cabeza. Lejos de aprovechar la situación, el danés tomó una decisión que marcó el final de la etapa: levantar el pie y esperar al pelotón. “Para ser sincero, no sé qué pasó”, explicó tras cruzar la meta, todavía afectado. “Simplemente salió disparado por encima del manillar y solo espero que esté bien”.
El corredor danés insistió en la dureza del momento. “Pareció una locura”, añadió, dejando claro que su principal preocupación era el estado de su rival. “Espero que esté bien”. En ese instante, con la victoria aún en juego, Vingegaard optó por no continuar en solitario. “Obviamente, no quería aprovecharme de una situación así”, explicó. “En ese momento decidí esperar al pelotón”.
Ese gesto deportivo terminó siendo decisivo, ya que el grupo principal acabó neutralizándole en los últimos metros, dejando la victoria en manos del francés Dorian Godon, que repitió triunfo y reforzó su liderato en la general.
Más allá del desenlace, Vingegaard también analizó cómo se desarrolló una etapa tan atípica. El danés reconoció que no esperaba un final de ese tipo. “No me lo esperaba así. Pensaba que sería un grupo más grande”, explicó.
El ataque de Evenepoel cambió completamente el escenario. “Él se fue y yo me lancé a su lado”, relató, destacando la fortaleza del belga en el terreno llano. “Fue muy fuerte en el llano. Es muy aerodinámico”.
Vingegaard, feliz por el ataque
Aun así, Vingegaard se mostró satisfecho por haber podido responder al movimiento y colaborar en la fuga. “Estoy contento de haber podido lanzarme y trabajar un poco junto a él”, comentó.
Durante esos kilómetros en cabeza, la tensión también fue evidente entre ambos corredores. El danés reconoció que hubo momentos de cierta fricción. “Creo que en algunos momentos no estaba muy contento conmigo”, dijo en referencia a Evenepoel, aunque restó importancia a la situación. “Pero así es el ciclismo, tenemos nuestras tácticas”.
Dorian Godon ganó la etapa 3 de la Volta a Catalunya 2026.
El episodio deja varias lecturas: la ambición de Evenepoel, la solidez de Vingegaard y, sobre todo, el gesto deportivo del danés en un momento clave. Mientras el francés Dorian Godon celebraba su victoria y consolidaba el liderato, la atención del pelotón y de los aficionados se centraba en el estado del campeón belga tras una caída que cambió por completo el final de la etapa.