La actuación de
Paul Seixas en la
Lieja-Bastoña-Lieja 2026 no solo ha reforzado su candidatura para debutar en el
Tour de Francia, ha intensificado una presión ya creciente dentro del ciclismo francés para acelerar al joven de 19 años hacia el maillot amarillo. Tras seguir a Tadej Pogacar más lejos que cualquiera de sus rivales y superar a aspirantes consolidados como Remco Evenepoel, el corredor de Decathlon ha pasado de talento prometedor a favorito en una gran vuelta casi de la noche a la mañana.
Ese salto solo ha amplificado un relato ya poderoso en Francia: la búsqueda de un auténtico aspirante al Tour de France por primera vez desde
Bernard Hinault.
Pero mientras el ruido externo sigue creciendo, dentro del Decathlon CMA CGM Team la respuesta se mantiene medida, sin decisión aún sobre si Seixas tomará la salida del Tour este verano.
El ascenso de Seixas ya ha dividido opiniones entre algunas de las voces más destacadas del ciclismo francés. La vigente campeona del Tour de Francia Femenino, Pauline Ferrand-Prevot, se inclina por la idea de que un corredor en este estado de forma debe aprovechar el momento y no pensárselo demasiado. “Creo que cuando tienes la forma, tienes que aprovecharla”, dijo tras la Flecha Valona.
Hinault, en cambio, ha advertido contra precipitar a Seixas hacia un primer Tour de Francia este verano. “Todo el mundo dice que debe correr el Tour… yo no estoy convencido”, afirmó, argumentando que enfrentarse a Pogacar durante 23 días sería una prueba muy diferente.
Eso deja a la dirección de Decathlon atrapada entre dos argumentos de peso. Uno sostiene que Seixas quizá no vuelva a tener un momento mejor para surfear la ola. El otro advierte que el Tour no es simplemente otra carrera que añadir al calendario.
Lieja solo ha intensificado ese debate. Lo que antes era una cuestión de potencial ahora se apoya en una prestación frente a los mejores del mundo, bajo una presión e intensidad que pocos corredores de su edad han manejado jamás.
“No queremos correr ningún riesgo”
El mensaje clave dentro de Decathlon no habla de capacidad, sino de tiempos. “No queremos correr ningún riesgo en esta etapa de su carrera”,
afirma a RMC Sport el director de rendimiento Jean-Baptiste Quiclet. “Nuestra única obsesión es garantizar que su desarrollo continúe y no asumir el riesgo de ponerle bajo presión en este momento.”
Ese enfoque refleja un plan trazado mucho antes de la actual oleada de atención, con el equipo decidido a no desviarse de la estructura que ha guiado la progresión de Seixas desde las categorías júnior hasta el WorldTour. “Hemos descartado tomar cualquier decisión antes de la hoja de ruta que fijamos en octubre”, continuó. “Queremos aplicar el mismo método que seguimos desde que empezamos a trabajar con él.”
Una decisión aún por tomar
Se espera una decisión final sobre la participación de Seixas en el Tour de Francia en un plazo de una a dos semanas, tras las discusiones internas. Mientras tanto, hará un breve paréntesis competitivo tras su campaña en las Ardenas antes de entrar en la siguiente fase de evaluación.
Un crecimiento más gradual sigue siendo la vía más probable, aunque las expectativas externas no dejen de aumentar.
Seixas estrecha la mano del jefe del Tour de Francia, Christian Prudhomme
La actuación de Seixas en Lieja ha cambiado la escala de la conversación a su alrededor. La presión por alumbrar a un nuevo aspirante francés al Tour de Francia ya no está creciendo, ya está aquí. Y ese es precisamente el entorno que Decathlon intenta gestionar.
Porque si Seixas se presenta en la salida del Tour este verano, no será solo como un joven con talento. Será bajo un nivel de escrutinio que pocos en el ciclismo moderno han afrontado, y menos aún en una etapa tan temprana de su carrera.