"No hay presión para Flandes o Roubaix, tiene excusa": Un experto ve en la lesión de Pedersen una ventaja

Ciclismo
martes, 17 febrero 2026 en 15:30
Pedersen
En 2025, Mads Pedersen se consagró como uno de los mejores ciclistas de todo el planeta. Por eso, las expectativas sobre la estrella de Lidl-Trek eran altas para 2026. Pero la mala suerte se cebó en su estreno, al sufrir una lesión por caída en la etapa 1 de la Volta a la Comunitat Valenciana.
Por primera vez desde su brutal caída de inicio de temporada, la conversación en torno a Mads Pedersen ha dejado de girar en torno a plazos y contención de daños. En lugar de preguntar cuán rápido puede volver, el experto danés Lars Bak cree que la lesión le ha quitado algo igual de relevante. Presión.
Tras escuchar la propia actualización de Pedersen en su podcast Lang Distance, Bak encuadró la situación no como una carrera contra el tiempo, sino como un reseteo inesperado. Con París-Niza y Milán-San Remo fuera del plan, ha desaparecido la obligación inmediata de rendir.
“Ahora no tiene presión”, dijo Bak en su análisis para TV2 Sport. “Si no logra un resultado en Flandes o Roubaix, también tiene una excusa legítima.”
Es un replanteamiento llamativo, especialmente para un corredor cuyas ambiciones de primavera estaban nítidamente definidas mucho antes de que se girara una biela en Valencia.
Mads Pedersen, en la temporada 2025
Mads Pedersen irá con menos presión a los monumentos.

De la obligación a la oportunidad

La caída de Pedersen en la etapa inaugural de la Volta a la Comunitat Valenciana le dejó fracturas en ambas muñecas y en la clavícula. Esas lesiones descarrilaron de inmediato una preparación milimetrada hacia las Clásicas. Llegó la cirugía, luego la incertidumbre y, finalmente, la constatación de que se perderían por completo los peldaños tradicionales de febrero y principios de marzo.
Esa ausencia tiene consecuencias, pero también modifica las expectativas.
Bak no cuestiona la mentalidad de Pedersen ni su disposición a sobreponerse a la adversidad. Si acaso, ve esos rasgos como constantes. “Siempre está alegre, optimista y es un corredor de raza. Es un tipo que sabe soportar el dolor”, dijo Bak. “Parece que la situación está bastante controlada y que tienen un buen plan.”
La diferencia, a juicio de Bak, es que Pedersen ya no necesita justificar cada decisión de entrenamiento ante una línea de salida inminente. La urgencia que normalmente define su primavera se ha atenuado.

El ‘guerrero’ sin el cronómetro

El propio Pedersen ha sido claro sobre lo precaria que sigue siendo la situación. Con solo un tiempo limitado de carretera antes de las Clásicas, ha admitido que “ya se ve realmente, realmente difícil”, y añadió que “basta un solo contratiempo” para que el plan se venga abajo por completo.
Bak no minimiza esos riesgos. Duda que Pedersen alcance el pico de forma con la rapidez suficiente para medirse de tú a tú con corredores como Mathieu van der Poel y Tadej Pogacar en los grandes momentos de la primavera.
Pero, y esto es clave, ve esa realidad como liberadora más que limitante. “Aun así, creo que debería intentarlo”, dijo Bak. “Además, ahora no hay presión sobre él.”
Es un giro sutil pero importante. Pedersen sigue persiguiendo el mismo objetivo a largo plazo de ganar un Monumento, pero la ruta hacia él ya no tiene por qué ser perfecta.

Libertad para adaptarse

Bak ya ha planteado la idea de bloques de competición alternativos y sugiere que volver con calma a la competición lejos del adoquín podría ser más sensato que forzar un regreso inmediato a las carreras más duras del calendario. Esa flexibilidad no existía cuando empezó la temporada de Pedersen. Ahora, sí.
Pedersen ya ha retomado el trabajo estructurado en rodillo, aumentando gradualmente la carga mientras protege la muñeca lesionada. La clavícula, reforzada con una placa más larga y varios tornillos, debería estabilizarse de forma previsible. La muñeca sigue siendo la incógnita, pero incluso ahí, la ausencia de presión inmediata permite decisiones conservadoras en lugar de reactivas.
Para Bak, eso importa tanto como la pura condición física. “Siente que le debe algo al equipo estando listo para el Tour de Flandes y París-Roubaix”, dijo. “Por eso, por supuesto, hará todo lo posible, porque el gran objetivo es ganar un Monumento.”
La diferencia ahora es que no lograrlo ya no se interpretaría como un fracaso.

Una primavera distinta

La primavera de Pedersen sigue marcada por la incertidumbre. Su participación en el Tour de Flandes y París-Roubaix no puede garantizarse y, incluso si toma la salida, las expectativas serán mesuradas.
Pero, según Bak, eso no es necesariamente una desventaja.
Libre de la obligación de alcanzar el pico a fecha fija, Pedersen puede centrarse en recuperar, progresar y aprovechar oportunidades, más que en los resultados. Para un corredor descrito repetidamente como un ‘guerrero’, la falta de presión puede ser tan poderosa como cualquier bloque de entrenamiento.
Y en una primavera ya alterada por la disrupción, esa libertad inesperada puede convertirse aún en una ventaja.
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