Pedro Delgado ya ha puesto rumbo a las montañas de
la Vuelta a España 2026. El exciclista y comentarista de RTVE ha recorrido el escenario de la llegada a Font Romeu para analizar en sus habituales Pericopuertos las claves de una jornada que, sobre el papel, no debería provocar grandes diferencias entre los favoritos.
La etapa presenta casi 170 kilómetros y alrededor de 2.700 metros de desnivel positivo, pero Delgado considera que el verdadero interés estará concentrado en los kilómetros finales. La subida a Font Romeu será inédita en La Vuelta, aunque sus características no parecen suficientes para provocar una batalla abierta entre los grandes candidatos a la general.
De hecho, el ganador de la Vuelta de 1985 apuesta claramente por una fuga. "Mi apuesta hoy es que le va a llegar una fuga", señala Delgado
en su canal de YouTube, convencido de que los favoritos reservarán fuerzas ante la jornada de alta montaña que les espera posteriormente en Andorra.
Pero el exciclista también deja una advertencia. Aunque los hombres de la general puedan afrontar la jornada con cierta cautela, "eso no quita que se mueva un poquito el manzano". Un ritmo elevado puede poner en problemas a algún corredor que llegue con una preparación inferior a la de sus rivales.
Un puerto para los cazadores de etapas
Delgado comienza su análisis después de superar una rápida bajada desde Mont-Louis y se encuentra con las primeras rampas de Font Romeu. La pendiente se mueve inicialmente entre el 5 y el 6 %, antes de entrar en un terreno que el exciclista bautiza de una manera muy gráfica: "Esto es un poco campo magnético porque no hay grandes rampas, pero va picando para arriba al 5, al 6, al 7".
El buen estado del asfalto será otro factor que favorecerá la velocidad. "El piso es muy bueno, por lo tanto ayuda a rodar rápido aquí", explica Delgado, que espera que los profesionales afronten la subida a un ritmo muy elevado. Precisamente por eso, considera que los corredores que busquen la victoria desde la fuga tendrán que empezar a moverse con antelación.
A medida que se acerca a Font Romeu, el análisis mantiene la misma línea. Las rampas no son especialmente exigentes, pero el ritmo puede transformar completamente la dificultad del puerto. "Aquí van a meter los pros, aquí van a subir con plato grande gran parte de este puerto", apunta Delgado.
Con poco más de cinco kilómetros para alcanzar la meta, la pendiente aumenta ligeramente hasta situarse en torno al 7 y 8 %, aunque sin encontrar rampas que puedan considerarse decisivas. "De momento ninguna zona como clave, es de ritmo", sentencia.
Para Delgado, el escenario apunta claramente a los aventureros: "Para mí, etapa para los cazadores de victorias del día". Los favoritos a la general, mientras tanto, deberían mantener una actitud mucho más conservadora.
"Las balas": el peligro está en la velocidad
El análisis de Delgado cambia cuando pone el foco en la jornada posterior. La llegada a Font Romeu supone, en su opinión, apenas un primer contacto con la montaña antes del verdadero examen de Andorra. "Los de la general poco pueden hacer. Es el primer encuentro, nadie se fía del otro", explica.
Sin embargo, advierte de que esa aparente tranquilidad puede resultar engañosa. "Es el típico día que siempre decimos en el ciclismo como las balas: el puerto no es duro, pero como los de por subir a 30 o 32 por hora van a sacar los colores a más de uno".
En la parte final, Delgado vuelve a insistir en que la dureza no será suficiente para generar grandes diferencias. Incluso encuentra algún tramo de apenas el 1 o 2 % antes de alcanzar la llegada. Por eso, mantiene su pronóstico inicial: una fuga con opciones de jugarse el triunfo y un pelotón de favoritos pendiente de no gastar demasiado.
Finalmente, Delgado completa su primer Pericopuerto y deja clara su conclusión. "No tiene una gran dificultad y, si acaso, la clave de la cuestión será la velocidad con que se suba". Aun así, no descarta alguna sorpresa: "Puede estar posiblemente alguna sorpresa, no creo que mucha porque le falta dureza o longitud".
Y antes de despedirse, deja el aviso para lo que viene: "Todos los ciclistas de la general estarán pensando en mañana en Andorra, que ese día sí que es pata negra".