Joao Almeida afronta
la Vuelta a España 2026 con un objetivo diferente al que podría sugerir su brillante actuación en la edición anterior. El portugués, que terminó segundo en la general en 2025, llega a la ronda española dispuesto a recuperar sensaciones después de una temporada marcada por los problemas físicos y, sobre todo, a ponerse al servicio de
Tadej Pogacar.
El corredor del
UAE Team Emirates XRG no ha podido repetir durante la primera mitad del año el nivel que mostró la pasada temporada. Diversas enfermedades han condicionado su preparación y le han impedido competir con la regularidad y el rendimiento que esperaba. A ello se sumó una caída durante su participación en Polonia y un nuevo episodio de enfermedad que volvió a alterar sus planes.
Pese a todo, Almeida encara La Vuelta con optimismo y sin querer establecerse una meta concreta en la clasificación general. Su prioridad es comprobar cómo responde su cuerpo a medida que avance la carrera y, al mismo tiempo, contribuir al objetivo colectivo de un equipo que parte con Pogacar como principal referencia.
"Estoy aquí para ayudar a Pogacar a ganar",
explicó el portugués a MARCA antes de afrontar la competición. Una declaración que deja claro cuál será su papel dentro de la estructura del UAE. Almeida ya conoce perfectamente lo que significa trabajar para el esloveno en una gran vuelta y, de hecho, tuvo un papel destacado en el Tour de Francia de 2024, donde terminó cuarto de la general y fue una de las piezas importantes del equipo que acompañó a la leyenda contemporánea hacia la victoria.
"Es un placer trabajar con Pogacar"
Volver a compartir una gran vuelta con el esloveno es, además, una motivación especial para Almeida. "Lo he hecho varias veces y es un placer trabajar con él. Te da mucho gusto y al final formas parte de una historia. Me encanta y me hace mucha ilusión", reconoció el portugués.
La primera jornada de La Vuelta dejó, además, motivos para el optimismo. Almeida completó la contrarreloj inaugural a solo 18 segundos de Pogacar, vencedor de la etapa, y terminó por delante de varios corredores llamados a luchar por los primeros puestos de la clasificación general. Un resultado que, después de los meses complicados que ha atravesado, puede convertirse en una señal positiva.
Sin embargo, Almeida prefiere mantener los pies en el suelo. "Depende de mi condición física. Espero encontrarme bien, pero vamos día a día mirando cómo voy. Lo importante es darlo todo", explicó.
La Vuelta apenas acaba de comenzar y el portugués todavía tiene por delante tres semanas para descubrir hasta dónde puede llegar. Su condición de antiguo aspirante al podio queda, por ahora, en un segundo plano. Almeida ha asumido otro desafío: recuperar su mejor versión mientras ayuda a Pogacar a buscar una nueva victoria en una gran vuelta.