Pau Miquel rozó una victoria de prestigio en la etapa 2 de la
Vuelta a España 2026. El español terminó segundo en Manosque, solo superado por Matthew Brennan, que sorprendió al grupo con un movimiento largo en el sprint final. Miquel, no obstante, se marchó con la sensación de haber dado un paso adelante y de haber encontrado piernas para responder en un final exigente.
“Estoy bastante contento. Es una lástima, la victoria estuvo muy cerca… aunque, bueno, no tanto”, dijo el español a RTVE tras cruzar la meta.
La exhibición de Brennan dejó claro que el triunfo se escapó más por la superioridad del británico que por falta de fuerzas. “Brennan ganó sin discusión”, admitió Miquel a RTVE, eligiendo centrarse en las buenas sensaciones de un día en el que estuvo entre los mejores.
El español también destacó el trabajo de su equipo a lo largo de los 202,1 kilómetros entre Mónaco y Manosque. En una jornada marcada por un ritmo feroz y ataques tardíos de los favoritos, sus compañeros fueron clave para mantenerle bien colocado. “Estoy satisfecho con mis piernas y con el trabajo del equipo, así que estoy muy feliz”, explicó.
Miquel reveló además que la etapa fue mucho más dura de lo que podía parecer desde fuera. La selección natural arrancó incluso antes de la parte decisiva de la subida final, y el español tuvo que marcar su propio ritmo para no pagar el esfuerzo acumulado. “La verdad, sufrí desde el pie del puerto”, confesó.
Ahí también se notó el trabajo de sus compañeros. Pello Bilbao asumió buena parte de la responsabilidad para proteger y colocar a Miquel antes del momento clave, mientras que Matevz Govekar firmó un papel destacado en la aproximación al desenlace. “Pello hizo un trabajo increíble y Matevz estuvo sobresaliente también”, señaló el español.
Una vez comenzó la última ascensión, Miquel decidió no responder a cada cambio de ritmo y optó por una estrategia más conservadora. “Marqué mi propio paso desde abajo”, explicó.
“La próxima será la mía”
Esa elección fue decisiva para llegar con opciones al final tras más de 200 kilómetros en un recorrido que castigó las piernas del pelotón. “La próxima la cojo yo”, dijo a
Diario AS en una clara declaración de intenciones.
Así, el español se mantuvo con los favoritos y alcanzó el sprint final con una opción real de victoria. Allí, sin embargo, Brennan fue más rápido y abrió el hueco suficiente para sentenciar. Miquel tuvo que conformarse con la segunda plaza que, aunque le dejó a las puertas, confirma su capacidad para pelear por triunfos de primer orden.
“Creí hasta la misma línea”, resumió Miquel. La victoria se escapó, pero la actuación envió un mensaje nítido: el español está listo para aprovechar cada oportunidad en una Vuelta que no ha hecho más que empezar.