La batalla por los datos y la gobernanza del ciclismo profesional ha encontrado una nueva voz crítica en Stephan van der Zwan, cofundador y director ejecutivo de ProCyclingStats (PCS). La plataforma se ha convertido en una herramienta imprescindible para aficionados, periodistas y equipos profesionales. Sin embargo, su creciente influencia también le ha situado en el centro de varias controversias, especialmente con la organización del
Tour de Francia, la
ASO, que ha impedido en los últimos años que la compañía exhiba su marca durante la carrera.
En una extensa
entrevista concedida a La Vanguardia, el empresario neerlandés defendió el papel de las plataformas independientes y cuestionó cualquier intento de monopolizar la información dentro del deporte.
Lejos de adoptar un tono beligerante, Van der Zwan insistió en que su campaña "#SayMyName" no es una declaración de guerra, sino una reivindicación de reconocimiento. "No es un grito de guerra; es una exigencia de respeto hacia nosotros, hacia los corredores y hacia las iniciativas independientes que aportan valor al ciclismo", explicó.
El dirigente neerlandés considera que la relación con la ASO es una excepción y no la norma. De hecho, destacó que la mayoría de organizadores mantienen una relación excelente con PCS, llegando incluso a invitarles a colaborar en proyectos relacionados con los datos y la interacción con los aficionados.
"Si todo viene de una fuente, hay menos perspectiva"
La principal preocupación del CEO de ProCyclingStats gira en torno a la posibilidad de que los grandes actores del ciclismo intenten centralizar toda la información del deporte. A su juicio, esa sería una dirección equivocada.
"No creo que el futuro del ciclismo pase por centralizarlo todo", afirmó de manera contundente. "Si todo proviniera de una única fuente, inevitablemente habría menos perspectivas, menos innovación y menos análisis independiente. Eso no sería saludable para ningún deporte".
Van der Zwan defendió la coexistencia entre las fuentes oficiales y las plataformas independientes, argumentando que ambos modelos pueden complementarse y fortalecerse mutuamente. En su opinión, los aficionados merecen poder elegir, los equipos necesitan herramientas de análisis independientes y los periodistas deben tener la capacidad de verificar la información sin depender de una única fuente.
El empresario también respondió a las críticas sobre el modelo de negocio de PCS, que combina servicios gratuitos con suscripciones premium y productos de análisis de datos para equipos profesionales. Lejos de esconder su naturaleza empresarial, reivindicó la sostenibilidad económica del proyecto.
"No vendemos ciclismo, invertimos en ciclismo"
"Amar el ciclismo y construir un negocio sostenible no son contradictorios. De hecho, una cosa hace posible la otra", aseguró. "No vendemos ciclismo; invertimos en ciclismo".
Otro de los frentes abiertos afecta a
la Unión Ciclista Internacional (UCI) y a su equipo de desarrollo andorrano. Según explicó, el conflicto surgió tras la exclusión del conjunto en el Tour de Bosnia y Herzegovina, un episodio que llevó a PCS a cuestionar la aplicación de determinados reglamentos.
"No pedimos un trato especial; pedimos coherencia, transparencia y previsibilidad en la aplicación de las reglas", señaló.
Más allá de los enfrentamientos institucionales, Van der Zwan reivindicó el carácter comunitario de ProCyclingStats, una plataforma nacida de la pasión de los aficionados y que, dos décadas después de su creación, sigue defendiendo un modelo de ciclismo abierto, plural y accesible.
En un deporte cada vez más condicionado por el valor estratégico de los datos, las palabras del cofundador de PCS representan una advertencia clara: el futuro del ciclismo, sostiene, no debe construirse desde el control absoluto, sino desde la convivencia entre las estructuras oficiales y la innovación independiente.