Tony Gallopin ha dimitido de su cargo de director deportivo en Red Bull-Bora-hansgrohe, poniendo fin a su etapa en el equipo alemán menos de cuatro meses después de su llegada. El francés de 37 años, incorporado el pasado octubre dentro de una amplia reestructuración directiva, alegó motivos personales para su inesperada y súbita salida.
La contratación de Gallopin formaba parte clave de la preparación del equipo para 2026, con la intención de aportar experiencia y lectura táctica a una escuadra en plena transformación
tras el fichaje de Remco Evenepoel. Sin embargo, tras solo unos meses en el puesto, el exganador de etapa en el Tour de France ha decidido apartarse por completo del ciclismo.
“Es una decisión personal y no está en absoluto vinculada a ningún problema con Red Bull”, declaró Gallopin a
L’Équipe, atajando rápidamente cualquier rumor de conflicto interno.
Según Gallopin, la decisión responde a la necesidad de desconectar tras casi 20 años en la alta presión del ciclismo profesional. Después de una carrera exitosa, con un día de maillot amarillo en 2014 y 12 victorias profesionales, pasó de inmediato a la dirección en Lotto tras su retirada en 2023, pasando dos temporadas en el coche del equipo antes de su llegada a
Red Bull - BORA - hansgrohe.
“Necesitaba tomar cierta distancia del deporte de alto nivel”, explicó. El calendario implacable, los viajes constantes y la presión por el rendimiento acabaron pesando más que la oportunidad que ofrecía su nuevo rol.
La separación se describió como amistosa, con Red Bull aceptando la salida de Gallopin sin objeciones. No obstante, deja un vacío en la estructura deportiva del equipo en un momento muy delicado, con la temporada recién iniciada. El equipo aún no ha anunciado si buscará un sustituto externo de forma inmediata o si redistribuirá las responsabilidades de Gallopin entre el personal existente.
Remco Evenepoel correrá para Red Bull BORA en 2026
La carrera de Gallopin
Tony Gallopin firmó una carrera marcada por su regularidad y por la capacidad de brillar tanto en clásicas de un día como en vueltas por etapas. Entre sus mayores logros destaca la victoria en la Donostia San Sebastian Klasikoa en 2013, uno de los triunfos más prestigiosos de su palmarés, además de dos segundos puestos en la misma prueba en 2016 y 2017. También sobresale su victoria en el Grand Prix de Wallonie en 2016 y su éxito en la Flèche d’Emeraude de Saint-Malo en 2011, confirmando su nivel en carreras de un día exigentes.
En pruebas por etapas, Gallopin consiguió triunfos de gran valor, como una etapa en el Tour de France en 2014 y otra en la Vuelta a España en 2018, a las que se suman victorias parciales en Paris-Nice, la Etoile de Bessèges, el Tour de Luxembourg y el Tour du Limousin. Su mejor rendimiento global llegó en la Etoile de Bessèges, donde ganó la clasificación general en 2018, además de sumar tres etapas y tres segundos puestos en la general entre 2015 y 2017, consolidándose como uno de los corredores más destacados de la prueba durante varios años.