La Autoridade Antidopagem de Portugal (ADoP) ha confirmado largas suspensiones para dos corredores portugueses veteranos, profundizando el escrutinio sobre el pelotón nacional. Venceslau Fernandes ha recibido seis años de sanción y Rafael Silva, cuatro, en un nuevo capítulo de casos vinculados al Pasaporte Biológico en el país.
Las sanciones afectan a dos exganadores de la Volta a Portugal do Futuro, carrera clave en la formación de talento luso.
Fernandes, de 30 años, se impuso en 2018, mientras que Silva, de 35, lo hizo en 2012.
Infracción del pasaporte biológico de Fernandes
La suspensión de seis años a Fernandes se basa en “anomalías no explicadas” en su Pasaporte Biológico del Atleta. “El 7 de noviembre de 2024, el corredor portugués Venceslau Fernandes fue notificado por la Autoridad Nacional Antidopaje de Portugal (ADoP) de una ADRV, debido a anomalías no explicadas en su ABP en 2023”, señala el comunicado de ADoP.
Según el listado disciplinario actualizado de ADoP, su sanción comenzó oficialmente el 28 de noviembre de 2025. No obstante, se le reconoce el periodo ya cumplido bajo suspensión provisional, por lo que el cómputo efectivo arranca el 7 de noviembre de 2024.
Su caso ya había tenido repercusiones para su equipo, el Continental APHotels & Resorts-Tavira-SC Farense. En septiembre, la UCI suspendió a la escuadra durante 20 días en virtud del Artículo 11.3 del Reglamento Antidopaje, que impone una suspensión colectiva si dos corredores cometen infracciones en un periodo de doce meses. El segundo expediente afectó a Delio Fernandez Cruz.
La salida silenciosa de Silva se confirma como sanción
La sanción de cuatro años a Rafael Silva confirma las circunstancias de su retiro repentino a inicios de temporada. El corredor anunció su adiós el 28 de enero de 2024, inmediatamente después de ser notificado por ADoP de hallazgos adversos. Su castigo se retrotrae para cubrir la suspensión provisional desde el 5 de febrero de 2024 y se extenderá hasta el 4 de febrero de 2028.
Estas resoluciones consolidan una tendencia preocupante en el ciclismo portugués, donde el control a través del pasaporte biológico se ha convertido en la herramienta principal de detección.
En diciembre, António Carvalho también recibió cuatro años de suspensión por la UCI por anomalías similares en el ABP. El efecto acumulado de estos casos ejerce una presión considerable sobre las estructuras locales. APHotels & Resorts - Tavira - SC Farense se convirtió en el segundo equipo portugués en afrontar una suspensión colectiva de la UCI en los últimos años, tras el
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