El cambio de colores no siempre es sencillo, pero
Luke Lamperti parece haber encontrado rápidamente su sitio. El velocista estadounidense afronta 2026 como corredor de
EF Education-EasyPost tras cerrar su etapa en Soudal Quick-Step, y sus primeras sensaciones después del
Tour Down Under no podrían ser más positivas.
Dar el paso desde una estructura tan ganadora como la belga implicaba asumir incertidumbre. Lamperti lo tenía claro y aun así decidió apostar por un entorno distinto, convencido de que el nuevo proyecto podía ofrecerle algo que necesitaba en este momento de su carrera: confianza y oportunidades reales.
“Es complicado cambiar de equipo porque nunca sabes cómo va a ser”, reconocía
tras su primera carrera con EF. “Me gustaba mucho
Quick-Step y el ambiente allí era bueno. Pero aquí conozco a muchos chicos, siempre había oído cosas muy positivas del equipo y, desde el primer momento, me han apoyado mucho dándome oportunidades. Esa fue una de las razones principales del cambio”.
Ese respaldo se ha notado desde el inicio. Lamperti destacó el ambiente interno y la naturalidad con la que se ha integrado tanto con el personal como con sus nuevos compañeros. “Todo el staff ha sido increíble, los corredores también, y mi primera semana compitiendo con el equipo ha sido realmente buena”, resumía, describiendo el debut en Australia como tranquilo y alentador.
Un rol variado y complicado
En el
Tour Down Under, su rol fue tan variado como exigente. Por un lado, trabajó al servicio de Harry Sweeny, que firmó una actuación sólida en la clasificación general. Por otro, buscó sus propias opciones en los esprints, donde un décimo puesto en la primera etapa fue su mejor resultado.
Luke Lamperti, en el Tour Down Under 2026. Foto: Sirotti.
“Sweeny lo ha hecho muy bien en la general y yo he podido ayudarle con el posicionamiento y ese tipo de detalles”, explicaba. “Luego intento aprovechar mis opciones cuando puedo, incluso en los sprints más duros”.
El propio Lamperti admite que las piernas no respondieron siempre como esperaba, pero valora el proceso. “No he estado en mi mejor momento físicamente, pero hemos estado metidos en la pelea, trabajando las salidas y acostumbrándonos a rodar juntos”, señalaba, subrayando el carácter de aprendizaje de esta primera semana.
Con todo, el balance es claramente positivo. Para el estadounidense, estas primeras carreras han servido como una base sólida sobre la que construir el resto de la temporada. “Ha sido bueno lanzarme de lleno y volver a coger ritmo competitivo”, concluyó. “Como equipo hemos estado bien, y eso nos deja en una posición muy buena para lo que viene”.