La Asociación de Ciclistas Profesionales [CPA] ha cuestionado los controles nocturnos de la International Testing Agency [ITA] a
Tadej Pogacar y
Jonas Vingegaard durante el
Tour de Francia, después de que ambos rivales fueran despertados a las 5:00 y a las 2:00 para pruebas en la noche del sábado tras la etapa 14.
L'Equipe informó de que un juez había autorizado los controles nocturnos a Vingegaard y Pogacar. Un juez de libertades y detención (JLD) del tribunal judicial de París tomó la decisión tras ser contactado por la ITA. Según el informe, se trata de la primera aplicación de disposiciones introducidas en la legislación francesa en 2015.
El juez, de acuerdo con el código del deporte, debe verificar que existen “sospechas graves y consistentes” de que los corredores en cuestión han infringido o podrían infringir las normas antidopaje. El juez también debe determinar un “riesgo de pérdida de pruebas”.
En respuesta a los controles nocturnos, el sindicato de ciclistas ha cuestionado la pertinencia del procedimiento y ha señalado el impacto que tendría en la recuperación física de un corredor en plena competición.
“Los controles nocturnos plantean dudas sobre su pertinencia: interrumpir su descanso en plena noche para realizar pruebas exige ahora una reflexión seria”, recogía el comunicado de la CPA.
Comunicado de la CPA sobre los controles antidopaje
“El Tour de France es una competición que exige un esfuerzo físico excepcional. La calidad del sueño y de la recuperación es esencial no solo para el rendimiento, sino también para la salud y la seguridad de los corredores.
“Es evidente que esta práctica dificulta la recuperación de los atletas durante la carrera más importante y exigente del calendario mundial y va en contra de los objetivos pretendidos.”
Sin restar importancia al control antidopaje, el comunicado pidió una inversión más focalizada en investigación científica y tecnologías de detección.
El comunicado añadía: “El ciclismo aporta aproximadamente 10 millones de euros a la financiación de la lucha contra el dopaje dentro de la International Testing Agency (ITA) para la recogida y análisis de muestras, mientras que, al mismo tiempo, la World Anti-Doping Agency (WADA) gasta, de media, solo 5 millones de dólares al año en todos los deportes en investigación básica para desarrollar nuevos métodos de detección e identificación de nuevas sustancias dopantes.
“¿No sería, por tanto, más adecuado invertir más en investigación científica y tecnologías de detección, en lugar de aumentar el número de controles sorpresa particularmente intrusivos?”
Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar en el Tour de France 2026
La CPA pide equidad y aclarar el procedimiento
Sin cuestionar la necesidad de los controles antidopaje, el sindicato reclamó equidad y mayor transparencia en la lucha contra el dopaje.
“Nuestro objetivo no es poner en tela de juicio la lucha contra el dopaje, todo lo contrario. Queremos que sea cada vez más eficaz, focalizada y eficiente en identificar a los verdaderos tramposos, pero siempre respetando los derechos fundamentales de los atletas, su salud y sus condiciones de recuperación”, añadía el comunicado.
“También queremos garantizar que se mantenga la equidad deportiva entre los atletas y que todos puedan beneficiarse de una recuperación adecuada, mientras que estas pruebas selectivas y físicamente exigentes, por el contrario, la entorpecen.
“Además, la CPA espera que todas las partes interesadas se reúnan para aclarar los procesos existentes y, entre otras cosas, asegurar que las pruebas realizadas se lleven a cabo dentro de un estricto marco legal.
“Una lucha eficaz contra el dopaje es esencial. Una lucha inteligente contra el dopaje es igualmente esencial.”