La primera etapa de
La Vuelta Femenina 2026 dejó una de las imágenes más impactantes del arranque de la carrera.
Marianne Vos, una de las grandes favoritas al sprint,
logró finalizar en séptima posición pese a haber sufrido una caída que, horas después, se confirmó como una fractura de clavícula.
La
ciclista neerlandesa se fue al suelo a falta de unos nueve kilómetros para la llegada, en un momento clave de la jornada. El incidente parecía comprometer por completo su presencia en la resolución de la etapa, pero la reacción del equipo fue inmediata.
Con la ayuda de varias compañeras del
Visma - Lease a Bike, Vos consiguió regresar al pelotón en los últimos kilómetros. En un esfuerzo notable, logró posicionarse para disputar el sprint final y cruzó la meta en séptima posición, un resultado inesperado dadas las circunstancias.
Tras la etapa, la propia corredora restó importancia inicial a la caída: "Estoy bien", declaró a Eurosport. "Acabé en la cuneta. Tenemos que ver la gravedad".
Confirmación médica y abandono
Sin embargo, las pruebas médicas realizadas posteriormente confirmaron un diagnóstico más serio. El equipo anunció que la ciclista sufría una fractura de clavícula, una lesión que le impedirá continuar en la carrera.
La consecuencia inmediata es su ausencia en la segunda etapa, poniendo fin de manera prematura a su participación en esta edición.
Golpe para una de las favoritas
La baja de Vos supone un contratiempo importante para el desarrollo de la carrera. La neerlandesa partía como una de las principales aspirantes en las llegadas masivas, gracias a su experiencia y capacidad en el sprint.
Su actuación en la primera etapa, pese a la lesión, refuerza su reputación como una de las corredoras más competitivas del pelotón internacional, capaz de sobreponerse a circunstancias adversas incluso en un escenario de máxima exigencia.