La Strade Bianche es una carrera profesional de ciclismo en ruta de un día que se disputa en la región de la Toscana, en Italia. Se celebra habitualmente el primer sábado de marzo y forma parte del calendario del UCI WorldTour, la máxima categoría del ciclismo profesional, siendo una de las clásicas más importantes que existen.
La prueba es conocida por sus tramos de caminos de tierra blanca —denominados sterrati— que atraviesan las colinas de la provincia de Siena y constituyen su principal rasgo distintivo.
La carrera fue creada en 2007 y desde entonces se ha disputado de forma anual. A pesar de su relativa juventud dentro del calendario internacional, ha adquirido rápidamente un gran prestigio entre corredores y aficionados.
El concepto de la competición está ligado a las carreteras rurales de tierra blanca de la Toscana, de donde procede su nombre. Estas vías agrícolas, muy frecuentes en la región, contrastan con el asfalto habitual del ciclismo profesional y dan a la prueba una identidad propia dentro del calendario de clásicas.
La carrera está vinculada también a la tradición ciclista de la zona y a la marcha histórica L'Eroica, una prueba de ciclismo vintage creada en 1997 que se disputa sobre muchos de estos mismos caminos. Con el tiempo, la versión profesional terminó consolidándose como una de las clásicas más reconocibles del inicio de temporada.
El recorrido: caminos de tierra y final en Siena
El recorrido de la Strade Bianche se desarrolla principalmente en el sur de la provincia de Siena, con salida y llegada en la ciudad de Siena. La meta está situada en la histórica Piazza del Campo, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.
El trazado se caracteriza por una sucesión de colinas y por los sectores de sterrato, que suelen sumar entre 50 y 60 kilómetros distribuidos en diferentes tramos a lo largo de la carrera. Estos sectores se combinan con carreteras asfaltadas y subidas cortas pero exigentes.
La edición de 2026, por ejemplo, se disputará sobre una distancia aproximada de 203 kilómetros con salida y llegada en Siena. El recorrido incluye varios sectores de tierra y mantiene el final tradicional en el centro histórico, precedido por la subida empedrada de la Via Santa Caterina antes de entrar en la Piazza del Campo.
Entre los sectores más conocidos del recorrido se encuentran Monte Sante Marie, Colle Pinzuto y Le Tolfe, considerados puntos clave donde la carrera suele seleccionarse.
Visma - Lease a Bike entrena sobre el sterrato antes de la Strade Bianche Donne 2026
Ganadores y ciclistas destacados
Desde su creación en 2007, la Strade Bianche ha sido ganada por corredores de diferentes perfiles, aunque con frecuencia destacan especialistas en clásicas y ciclistas capaces de rendir en terrenos exigentes y técnicos.
Entre los ciclistas más relevantes en la historia de la prueba figura el suizo
Fabian Cancellara, vencedor en tres ocasiones (2008, 2012 y 2016). Durante varios años fue el corredor con más triunfos en la carrera.
El esloveno Tadej Pogačar también ha logrado tres victorias (2022, 2024 y 2025), igualando el registro de Cancellara y situándose entre los corredores más exitosos de la historia de la prueba.
Otros ganadores destacados incluyen al polaco Michał Kwiatkowski y al belga
Philippe Gilbert, ambos con actuaciones relevantes en distintas ediciones.
A lo largo de los años también han logrado victorias corredores como Tiesj Benoot, ganador en 2018, o el francés
Julian Alaphilippe, vencedor en 2019.
Acontecimientos destacados en la historia de la carrera
A pesar de su corta trayectoria, la Strade Bianche ha dejado varios momentos significativos dentro del ciclismo moderno.
Uno de los aspectos más característicos de la prueba es la importancia de los sectores de tierra, que pueden provocar caídas, averías mecánicas y cambios en el desarrollo de la carrera. La combinación de estos tramos con el terreno ondulado de la Toscana suele favorecer ataques lejanos o movimientos decisivos antes del final.
Con el paso de los años, algunos sectores del recorrido han sido dedicados a ciclistas destacados. El sector de Monte Sante Marie fue nombrado en honor a Fabian Cancellara, mientras que el de Colle Pinzuto fue dedicado a Tadej Pogačar tras sus victorias en la carrera.
Además, el final en la Piazza del Campo se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles del ciclismo contemporáneo, con los corredores afrontando la empinada subida final antes de cruzar la meta en el centro histórico de Siena.
Tadej Pogacar posa con su monumento en carretera antes de la Strade Bianche 2026
Una clásica consolidada en el calendario
Aunque la Strade Bianche es una carrera relativamente reciente en comparación con otras clásicas del ciclismo, su formato y su recorrido han contribuido a consolidarla rápidamente dentro del calendario internacional. El carácter singular de sus tramos de tierra y su ubicación en la Toscana la han convertido en una de las pruebas más reconocibles del inicio de la temporada ciclista.
La carrera experimentó además una rápida progresión dentro de la estructura del ciclismo profesional. Tras su primera edición como prueba del UCI Europe Tour, fue ascendiendo de categoría hasta integrarse en el calendario del UCI WorldTour en 2017, lo que consolidó su presencia entre las competiciones más importantes del calendario internacional.
Paralelamente al crecimiento de la carrera masculina, también se desarrolló una versión femenina de la prueba. La Strade Bianche femenina se disputa el mismo día que la masculina, con salida y llegada igualmente en Siena y un recorrido más corto, aunque comparte varios de los sectores de tierra característicos de la competición. Esta carrera forma parte del UCI Women’s WorldTour, el circuito de máximo nivel del ciclismo femenino.
La prueba femenina ha tenido también ganadoras destacadas en el ciclismo internacional. Entre ellas figuran corredoras como Annemiek van Vleuten o Demi Vollering, que han logrado victorias en distintas ediciones tras ataques decisivos en los últimos sectores de sterrato o en la subida final hacia el centro histórico de Siena.
Con el paso de los años, tanto la carrera masculina como la femenina han contribuido a consolidar la Strade Bianche como una de las pruebas más singulares del calendario ciclista, caracterizada por la combinación de carreteras de tierra, terreno ondulado y un final emblemático en la Piazza del Campo.