Ion Izagirre, en su última temporada como ciclista profesional, está siendo gran protagonista sobre la carretera. El guipuzcoano no se cansa en demostrar la alta capacidad competitiva a sus 37 años.
Como suele ser habitual, el ciclista baluarte de
Cofidis,
arrasó en el GP Miguel Indurain, donde supo leer la carrera con maestría para imponerse en solitario tras un impecable ataque en el repecho previo a Estella.
Y es que el vasco destaca como
mejor corredor del conjunto francés con una diferencia abismal sobre el segundo. Izagirre, solo contando hasta el 22 de abril, ya tiene más de 1000 puntos UCI en su bolsillo.
Su victoria en Navarra es solo la confirmación del gran estado de forma con el que venía avisando desde la París-Niza, finalizando en una meritoria séptima posición en la clasificación general frente a los mejores vueltómanos del WorldTour.
Tras cruzar la meta del
GP Miguel Indurain, el corredor expresó lo que significa ganar en su tierra: «Ganar en casa siempre es especial, pero hacerlo con este nivel de participación da un valor extra al trabajo que venimos haciendo con el equipo desde el inicio de año en Andalucía».
Olfato ganador intacto
El menor de los hermanos Izagirre ha demostrado que, a pesar de la veteranía, mantiene intacto su instinto para seguir en la terna de las pruebas al máximo nivel, como su cuarto puesto en la general de la
Itzulia, donde acarició el podio tras pelear de tú a tú en cada jornada montañosa del País Vasco.
En la Vuelta al País Vasco, ante su gente, fue capaz de terminar cuarto en una clasificación general de gran nivel, solo por detrás de
Paul Seixas, Florian Lipowitz y Tobias Johannessen; sumando además puestos de honor en varios parciales.
En las clásicas de las Ardenas también mantenido la forma que se suele guardar para el terretorio euskaldun, logrando un duodécimo puesto en la Amstel Gold Race y una séptima plaza en la Flecha Valona, resultados que hacen replantear a muchos si aún puede estirar un poco más su ya dialtada carrera.
Izagirre, líder en puntos UCI
Con una cosecha de puntos UCI fundamental para que su equipo logre el anhelado retorno al WorldTour, Izagirre afrontará el resto del calendario como uno de los ciclistas más fiables del pelotón internacional.
Su regularidad en vueltas de una semana y su capacidad para brillar en pruebas de un día, con mayor exigencia técnica y lectura de carrera, lo hacen referente absoluto de un Cofidis que comienza a respirar aliviado gracias a la solvencia de su líder vasco.
Desde su debut en la Figueira Champions Classic, donde ya firmó un quinto puesto, hasta sus incursiones en el top-10 de las generales más prestigiosas, demuestran la esmerada preparación que ha tenido en su último año en el pelotón.
La campaña de despedida de Ion Izagirre del ciclismo profesional seguirá con Lieja-Bastoña-Lieja, Eschborn-Frankfurt y el Tour Auvergne - Rhône-Alpes (ex Critérium du Dauphiné). Muchos aficionados se preguntan cómo proseguirá, en esta forma sería un desperdicio que Cofidis no apostara por él en alguna Gran Vuelta.
Donde seguro, seguirá dando espectáculo, y si lo estira un poco más, ganará la afición.