El debut de
Gianni Vermeersch con Red Bull - BORA llega este lunes, 16 de febrero,
en la Clásica Jaén Paraíso Interior. El veterano corredor belga afronta un nuevo capítulo muy ilusionante en su carrera profesional, pero no se olvida de su trayectoria.
El paso de Vermeersch a Red Bull no solo supone un movimiento deportivo relevante dentro del pelotón, sino también un punto de inflexión personal para un corredor que llevaba muchos años ligado a la misma estructura. A sus 33 años, el belga inicia una nueva etapa con la sensación de haber cerrado un ciclo importante, aunque sin perder de vista todo lo que deja atrás.
Durante varias temporadas, Vermeersch fue una pieza esencial dentro del engranaje de Alpecin-Deceuninck (ahora
Alpecin-Premier Tech), donde se consolidó como uno de los hombres de confianza en el bloque que arropaba a
Mathieu van der Poel. Ese crecimiento no pasó desapercibido, y tras la pasada primavera comenzaron a llegar los primeros contactos.
“Después de la primavera, mi representante anunció su interés. Luego tuve algunas conversaciones, y así se cerró el acuerdo, así que es una historia bastante común”, explicó el propio Vermeersch en declaraciones a In de Leiderstrui.
El flamenco reconoce que el cambio no fue automático ni sencillo. Existía un fuerte vínculo emocional con su anterior formación y la idea de terminar allí su carrera siempre estuvo sobre la mesa. “Por supuesto, llevaba mucho tiempo en el equipo. Por un lado, le daba vueltas a la idea, sabiendo que probablemente no volvería al ciclismo hasta dentro de 10 años, de terminar mi carrera con ese equipo”.
Gianni Vermeersch debutará con Red Bull en la Clásica Jaén Paraíso Interior 2026.
Sin embargo, también pesó su deseo de seguir creciendo y de buscar un estímulo diferente en esta fase de su trayectoria. “Pero por otro lado, también estaba abierto a un nuevo reto y me di cuenta de que podría ser bueno tomar un respiro para ese porcentaje extra”, señaló.
En ese sentido, Vermeersch subraya que desde Red Bull-BORA-hansgrohe fueron muy claros con el rol que esperaban de él: aportar experiencia y liderazgo a un proyecto que quiere dar un salto de calidad en las clásicas. “Red Bull dejó muy claro en las conversaciones lo que planeaban para mí. Querían a alguien con experiencia en el equipo. El año pasado ya contaban con un equipo fuerte, pero los resultados no fueron los esperados”.
Vermeersch no se olvida de Alpecin
Más allá del presente, el belga no quiso dejar pasar la oportunidad de rendir homenaje a quienes marcaron su desarrollo como profesional. Su agradecimiento a Christoph y Philip Roodhooft es explícito y sincero. “También pueden ver sus fichajes con optimismo, porque es una historia de éxito para ellos. Cuando fichan a tantos buenos ciclistas, significa que has hecho muchas cosas bien y que sigues haciéndolo bien”.
La salida, además, se produjo en un ambiente de entendimiento mutuo, algo que Vermeersch valora especialmente. “En Alpecin, se sorprendieron gratamente y me concedieron este traspaso. Después de todos estos años, fue una despedida especial, porque ese equipo se sentía como una familia. Esa conexión con los corredores y el personal sin duda no se desvanecerá”.
Por todo ello, el flamenco no duda al reconocer la huella que han dejado en su carrera. “Les debo mucho a Christoph y Philip Roodhooft”, afirmó con respeto. Ahora, con nuevos colores y nuevos objetivos, Vermeersch afronta el futuro con ilusión, pero sin olvidar el camino recorrido ni a quienes le ayudaron a llegar hasta aquí.