La polémica por los controles antidopaje realizados de madrugada a
Tadej Pogacar y
Jonas Vingegaard durante el
Tour de Francia 2026 sigue creciendo. Después de las críticas de Remco Evenepoel, ahora ha sido
Lance Armstrong quien ha alzado la voz en su podcast The Move, donde calificó la situación como un peligroso precedente y recurrió a una comparación extrema para ilustrar hasta dónde podría llegar este tipo de medidas.
El estadounidense
aseguró que, si el objetivo es aumentar cada vez más el control sobre los ciclistas, el siguiente paso sería prácticamente privarles de libertad.
"Si esa es vuestra lucha y esta es una de vuestras soluciones, y en algún momento os dais cuenta de que no es suficiente, os diré cuál es el siguiente paso. Ya no será despertarlos a la 1 o a las 3:30 de la madrugada. El siguiente paso será obligar a los corredores a permanecer en un centro de detención o incluso en una cárcel local, vigilados las 24 horas del día. Eso sí sería 100 % efectivo".
Armstrong dejó claro que se trata de una exageración deliberada para denunciar lo que considera una deriva excesiva de los controles antidopaje. "Si todo el mundo está de acuerdo con eso, adelante. Pero ese es el siguiente paso".
Un juez autorizó las inspecciones
Durante el programa también se comentó la información aparecida en la prensa francesa, según la cual la agencia antidopaje habría necesitado la autorización de un juez federal francés para realizar los controles nocturnos a Pogacar y Vingegaard.
Bradley Wiggins reconoció que le gustaría conocer qué argumentos se presentaron para justificar una medida tan excepcional.
"Sería interesante saber qué pruebas presentaron a ese juez".
"¿Por qué solo ocurre en el ciclismo?"
El debate giró después hacia el diferente trato que reciben los deportistas según la disciplina. Spencer Martin recordó que jugadores de la NBA reciben muy pocos controles al año y, además, con aviso previo.
Tadej Pogacar marca el ritmo en la etapa 15
Armstrong y Wiggins coincidieron en que resulta difícil entender por qué el ciclismo soporta este tipo de medidas mientras otros grandes deportes no.
"Si se hace así, debería hacerse en todos los deportes, no solo en el ciclismo", defendió Wiggins.
Para Armstrong, el hecho de que únicamente se aplique en este deporte demuestra que los ciclistas son un blanco fácil.
"¿Por qué solo en el ciclismo? Los otros deportes jamás aceptarían algo así".
Armstrong no cambia de opinión
El texano insistió en que seguirá criticando unos controles que considera desproporcionados y aseguró que el debate ya ha trascendido el propio
Tour de Francia.
"La mayoría de la gente, incluso dentro del ciclismo, piensa que esto ha cruzado una línea".
La controversia sigue abierta y amenaza con convertirse en uno de los grandes debates del Tour de Francia 2026, después de que varios protagonistas del pelotón hayan cuestionado públicamente unos controles que, aunque legales, muchos consideran excesivamente invasivos durante el transcurso de la carrera.