El ciclista estadounidense
Matteo Jorgenson dio un golpe de autoridad durante la séptima etapa del
Tour Auvergne Rhône-Alpes, una jornada montañosa marcada por la extrema dureza y la tensión constante en el pelotón. En la ascensión al decisivo Grand Colombier, el norteamericano una vez más demostró su gran estado de forma y cruzó la meta en una meritoria cuarta plaza, resultado que le permite escalar hasta el segundo puesto de la clasificación general.
La victoria de
la jornada fue para Isaac del Toro, quien fue el más rápido en alcanzar la cima por delante del protagonista estadounidense. El éxito de Jorgenson es fruto de la gran capacidad de superación del
Visma - Lease a Bike, que tuvo que reponerse a las ausencias de Per Strand Hagenes y Jørgen Nordhagen, ambos incapaces de tomar la salida por enfermedad.
A pesar de iniciar la jornada mermados y con menos efectivos,
el bloque neerlandés se mantuvo siempre atento para proteger a su líder. Durante la nerviosa y accidentada fase inicial de la ruta, que provocó caídas en las que se vieron involucrados corredores como Paul Seixas, la formación supo sortear los percances y llegar a los kilómetros críticos sin contratiempos.
Ya en las exigentes rampas de la subida final, la estrategia se ejecutó con gran precisión gracias a la inestimable labor de Ben Tulett, cuyo potente esfuerzo permitió a Jorgenson rodar junto a los mejores escaladores durante mucho tiempo.
A un suspiro de conseguir el maillot amarillo
El californiano, natural de Walnut Creek, peleó durante todo el ascenso para asegurar su nueva posición de privilegio en la tabla. Tras la finalización de la jornada reina en el sureste francés, el líder del equipo quiso poner en valor el desempeño colectivo e individual. "Estoy contento con mi rendimiento de hoy", valoró el ciclista.
Consciente de las adversidades previas, explicó el desarrollo táctico del día: "Fue una etapa que se volvió muy difícil de controlar desde temprano. Con las bajas de Jørgen y Per, empezamos con un equipo pequeño, pero recibí un fuerte apoyo durante toda la etapa".
Sobre el combate en el mítico puerto, detalló su plan de acción: "En la subida final, rodé a mi propio ritmo y traté de llegar a la cima lo más rápido posible". El corredor concluyó su intervención con enorme ambición de cara al desenlace de la carrera: "Me complace ser segundo en la clasificación general ahora, y tengo muchas ganas de que llegue mañana. Es una etapa que me debería ir bien". Concluyó Jorgenson que buscará asestar el golpe definitivo a la clasificación general el último día en el Tour Auvernia-Ródano-Alpes